Forética ha
realizado un análisis de las propuestas desde el punto de vista de la promoción
de la responsabilidad social / sostenibilidad de los cuatro partidos con mayor
intención de voto en la actualidad según el CIS (Ciudadanos, PP, PSOE y
Podemos). En los últimos años, la responsabilidad social se ha incorporado como
un elemento fundamental en la estrategia y gestión de las empresas a nivel
global con el objetivo de maximizar su impacto positivo en la sociedad y medio
ambiente así como reducir sus riesgos. Junto a los aspectos sociales y
ambientales, la transparencia y buen gobierno forman parte de este ámbito de
gestión. De hecho, la Comisión Europea lanzó en 2011 la primera estrategia
europea de RSE que ha tenido eco ya en 24 países, entre ellos España, que han
aprobado ya su propia estrategia nacional de promoción de la RSE. En
conclusión, por primera vez encontramos un consenso en la incorporación del
ámbito de la responsabilidad social de las empresas en todos los programas
electorales, obviamente con los matices y pesos diferenciados. Desde Forética se
anima a los partidos a una campaña responsable, tal como establecen sus
propuestas, que se esperan sean cumplidas por aquellos partidos en los que los
ciudadanos depositen su confianza.
Desde esta organización referente en RSE con más de 200 empresas,
organizaciones y profesionales socios, reunió junto con Servimedia el pasado
mes de julio a los principales partidos políticos, que confirmaron que
incluirían en sus programas electorales este aspecto y además tomaban en
consideración, para su incorporación, las propuestas de Forética.
En este sentido, el análisis de Forética muestra como los 4 grandes partidos en
intención de voto han confirmado la expectativa y han incluido en sus programas
electorales el ámbito de la promoción de la responsabilidad social en las
empresas, así como, en la actuación de la propia administración, si bien es
cierto, que con diferente intensidad y niveles de priorización.
En el caso de Ciudadanos se alude, directamente en dos ocasiones, al
término específico de “responsabilidad social”. Ciudadanos enfoca esta
responsabilidad como una asunción voluntaria por parte de las empresas, pero
necesaria en su gestión. Propuestas sociales en cuanto a conciliación familiar y
laboral, la gestión de la diversidad y la integración laboral destacan, junto a
referencias específicas a las actuaciones contra el cambio climático y el
desarrollo e impulso de las smart cities desde la perspectiva de la
sostenibilidad. Quizá, lo más llamativo es el foco amplio que se hace en la
responsabilidad social del sector agroalimentario,
así como, el apartado específico sobre la inclusión de la responsabilidad social
en los órganos de gobierno de las empresas. En él se menciona que “la
responsabilidad social de las empresas debe descansar sobre principios éticos
voluntariamente aceptados por las empresas, por sus altos directivos y por sus
grandes accionistas”. El programa destaca que “resulta preciso que las empresas,
sus directivos y sus grandes accionistas actúen (…) de acuerdo con exigentes
principios éticos y de responsabilidad social”. Esto, añaden, “no sólo
beneficiará a la propia empresa, sino que prestigiará ante los ciudadanos la
iniciativa privad”. Además, advierte que, a través de sus representantes
políticos, “vigilará y denunciará públicamente aquellas conductas que aunque no
sean legalmente sancionables, no sean éticas o socialmente responsables.”
En cuanto al Partido Popular, de nuevo, el concepto de responsabilidad
social aparece mencionado en dos ocasiones. Ambas relacionadas con el impacto
social y la gestión del capital humano o lugar de trabajo. Se alude a aspectos
como la diversidad, la conciliación, la salud y la seguridad o la igualdad,
incidiendo en la creación de empleo como un ámbito de responsabilidad social. En
el programa destacan que: “Nos proponemos dar el impulso definitivo a la
innovación social, con el fin de reforzar las capacidades de las personas y de
la sociedad en su conjunto para enfrentarse mejor a los retos que están por
venir. Para ello, promoveremos la economía y el emprendimiento social, así como
la responsabilidad social empresarial.”
Cambio climático
y ciudades inteligentes
La lucha contra el cambio climático en los procesos de internacionalización
empresarial, la protección de los trabajadores en los sectores más vulnerables o
el desarrollo de ciudades inteligentes respetuosas con el medio ambiente son
ámbitos donde la empresa jugará un papel. También hay espacio para las
propuestas sobre gobierno corporativo y la lucha contra el fraude.
El PSOE es el partido que más veces hace alusión al concepto apareciendo
en ocho ocasiones de forma explícita relacionada con los criterios para la
contratación pública, el empleo juvenil, la responsabilidad con los
trabajadores, la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente, al consumidor y
como medida clave para la prevención de la corrupción en el sector privado. “En
los contratos que superen un determinado importe exigir como requisito de
solvencia, o establecer como criterio de adjudicación, que las empresas sigan
determinadas prácticas de responsabilidad social corporativa”, destacan. Los
aspectos sociales vinculados a las empresas tienen un papel destacado con
conceptos como la corresponsabilidad, la conciliación o el teletrabajo. También
se analiza la responsabilidad en sectores claves para la economía española como
el turismo, la energía, el sector salud y farmacéutico o el sector
agroalimentario, poniendo como elemento destacado en todos ellos la
sostenibilidad y el respeto al medio ambiente. Respecto a la transparencia y el
buen gobierno especifican en su programa que: “apostamos por un nuevo concepto
de gobierno corporativo que vaya más allá de la legislación actual o los códigos
existentes en materia de RSC o de gobierno corporativo para las sociedades
cotizadas”.
Finalmente, en el programa de Podemos la responsabilidad social aparece
aludida en tres ocasiones de forma directa. Tiene un enfoque menos voluntario y
más imperativo, vinculado especialmente con aspectos sociales y ambientales.
También, se relaciona con la contratación pública, estableciéndolo, en este
caso, como requisito indispensable y de nuevo, en el impacto en sectores
concretos como la energía o el sector agroalimentario. Se presta especial
atención a la sostenibilidad ambiental, muy exigente en términos de
contaminación ambiental o impacto de la actividad productiva en el sector
agrícola, destacando también propuestas sobre ciudades sostenibles o la
accesibilidad. Además, se incluye un concepto al que se le da especial
importancia en el programa; el de la economía circular, en referencia a la
reutilización como criterio en el sistema productivo.
Por último, utilizan el concepto “responsabilidad social corporativa” vinculado
a la responsabilidad que tienen las empresas con la sociedad en garantizar el
acceso a los suministros básicos, de manera que, en el caso de que estos costes
no puedan ser asumidos por las personas vulnerables, sea la empresa
suministradora la que, asumiendo su responsabilidad social empresarial, los
cubra.