El futuro del
Teatro Albéniz, aun inactivo desde hace siete años cuando se representó “ La
vida es sueño” en diciembre del 2008, parece más claro desde hace unos días. Y
es que recientemente la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina
Cifuentes anunció que se ha iniciado el trámite e incoado el expediente
correspondiente para que este edificio se convierta en Bien de Interés
Patrimonial. Esta calificación supone el colofón a una batalla jurídica por la
via contenciosa administrativa de la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz http://teatroalbeniz.blogspot.com.es/
encabezada por su asesor jurídico el abogado
Beltrán Gambier, con quien hablamos hace dos años y hemos vuelto a
conversar, en esta ocasión en otro establecimiento tan clásico de nuestro Madrid
como Embassy. “La figura que han elegido en la Comunidad de Madrid también
protege a bienes arquitectónicos aunque quizás tenga un grado menor de
intensidad en la protección como bien cultural frente a la reclamación nuestra
de Bien de Interés Cultural “ La sola incoación del expediente protege al
Albeniz de otros usos no teatrales y la propia Ley de Patrimonio del 2013 trae
una serie de medidas cautelares administrativas en virtudes de la cual cuando se
inicia dicho expediente ya no se puede tocar ese edificio. El trámite de la
incoación dura seis meses en los cuales se abrirá una audiencia pública donde se
recogerán testimonios que contrasten la validez de este Teatro como Bien de
Interés Patrimonial. Cuando se dicta el veredicto final la protección queda
consolidada”.
Nunca fue sencillo litigar con la Administración. Y sino que se lo digan a
Beltrán Gambier, abogado especialista en contencioso administrativo quien está a
punto de ganar una batalla de más de siete años a la administración autonómica.
“Después de tres presidentes autonómicos estamos a punto de lograr una
reivindicación histórica, proteger el Teatro Albéniz como edificio histórico de
prestigio que es. Sabemos que pese a que tuvo un pequeño incendio, se encuentra
en buen estado”, comenta el propio letrado que ha encabezado este litigio contra
la Comunidad de Madrid y que ahora ve con satisfacción como la intervención
tanto de Cristina Cifuentes, presidenta autonómica como Paloma Sobrini,
Directora General de Patrimonio Cultural han logrado blindar al citado Teatro de
terceros.
La historia de esta reclamación arranca cuando esta Plataforma pide la
declaración de Bien de Interés Cultural que fue rechazada. Frente a ello, la
asesoría jurídica dirigida por Beltrán interpuso recurso de alzada contra esa
decisión que resolvió Santiago Fisas, en aquel entonces Consejero de Cultura y
Deporte de la Comunidad de Madrid, dejando al Teatro desprotegido en aquel 2007.
Contra este acto administrativo rechazando el recurso de alzada, nuestro
interlocutor interpuso el recurso contencioso administrativo que ganó ante el
TSJ de Madrid en el 2011. La otra parte, a su vez recurso de casación y fue
rechazada por el Tribunal Supremo, quedando firme y ordenando que se incoase el
expediente de Bien de Interés Cultural en diciembre del 2012. “La Comunidad
empezó con los trámites y se produjeron dictámenes tanto de la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de la Historia favorables a
la declaración de BIC. Sin embargo, el presidente Ignacio González, pese a todos
los informes rechazó el fondo del asunto y frenó dicha declaración. Contra ese
acto administrativo interpuse un recurso de reposición que desde hace año y
medio estaba sin resolver. Pese a que quisimos su opinión clara, nunca se
pronunciaron. Ahora con el cambio de gobierno en Madrid, la nueva presidenta
Cristina Cifuentes dio señales favorables al futuro del Teatro Albéniz, hasta
que el primero de diciembre conocimos su pronunciamiento positivo, explica
Beltrán Gambier.
Futuro ajeno a
especulaciones
La satisfacción se muestra en el semblante de este jurista argentino, experto
administrativista ubicado en España hace muchos años y que ya en su día peleó
en Buenos Aires por el futuro de otra mítica instalación, el Teatro Odeón. Ahora
desde el principio ha sido el sustento jurídico de esta noble causa de preservar
una entidad como el Teatro Albéniz como bien de interés cultural, ajeno a
cualquier movimiento especulatorio: “Estamos satisfechos por este acto de
incoación al preservarse lo esencial del Teatro y su propia actividad. Hay
algunos espacios del mismo, oficinas y viviendas que pueden tener usos no
artísticos”, señala. Sobre el periodo de seis meses que se abre para que se
convierta en Bien de Interés Patrimonial, Beltrán recuerda que ya hay un
expediente administrativo con fallos y dictámenes de entidades de peso que
validan el futuro del Albéniz.
Atrás han quedado siete años de batalla jurídica con tres administraciones
autonómicas diferentes; la creación de la Plataforma Ayuda al Teatro Albéniz que
llegó a tener seis mil firmas recogidas y muchos momentos, algunos positivos y
otros menos exitosos “ Creo que para lograr el éxito en este tipo de causas se
necesitan que confluyan diferentes factores; en primer lugar, un movimiento
cívico que es la propia Plataforma, al mismo tiempo un apoyo mediático para que
la causa se conozca que reconozco en esta acción no fue uniforme siempre; una
estrategia jurídica clara que no claudicase que me tocó liderar y una
sensibilidad en la otra parte, como ha pasado ahora con la presidenta Cifuentes
que advirtió la sensibilidad cultural del propio Teatro”, señala nuestro
interlocutor.
Sobre el futuro de diferentes monumentos con cierta historia en nuestro país,
Beltrán Gambier explica que este fenómeno sigue arraigando entre nosotros y hay
otros casos que pueden necesitar también protección como bienes de interés
cultural o patrimonial. “La situación del Palacio de la Música en la madrileña
Gran Vía es preocupante, ahora está cerrado y en riesgo. Pese a que se pidió su
declaración de Bien de Interés Cultural aún no fue resuelta”, comenta. Para
este experto, l a gran polémica que hay en Madrid tiene que ver con los cines y
su futuro y es que Ruiz Gallardón, como Alcalde de Madrid, facilitaba con el
cambio de normativa un nuevo uso para los cines desde su liberalización “ asi
los cine Roxy dejarán de serlo tras una votación muy reñida entre los grupos
políticos del Ayuntamiento”, subraya. Sobre el Café Comercial, cerrado desde
julio pasado, señala que podría haberse buscado su protección como Bien de
Interés Cultural. “Quizás falto una Plataforma detrás y un equipo jurídico para
salvarlo”, señaló.