Salimos de la
crisis y como botón de muestra es este libro “ La Franquicia”, una obra
coordinada por los juristas Carlos Terrazas y Enrique Ortega y editada desde
Thomson Reuters Aranzadi, en la que han participado más de 300 autores, entre
ellos juristas, financieros y responsables de cadenas de franquicia de primera
fila. “Esta es una obra global con un enfoque transversal donde el propio
abogado tiene que apoyarse en otros expertos para gestionar este negocio”,
apunta Ortega. Una monografía con muchos testimonios de otros profesionales no
juristas que ayudan a entender la problemática de un negocio, clave en los
últimos años en nuestro país. “Hemos querido también que la empresa
franquiciadora estuviera presente y explicara su punto de vista de cómo ha
llegado a donde ha llegado”; indica Terrazas. La obra cuenta con el prólogo de
la decana del ICAM, Sonia Gumpert y aportaciones de destacados expertos, siempre
desde el punto de vista práctico. Curiosamente esta publicación ha sido ya
galardonada con el Best Franchise of the World, lo que da idea de la calidad de
los contenidos y de las firmas que los suscriben. Ahora solo faltaría que
nuestro Colegio de Abogados se decidiera a crear una sección sobre Franquicia y
Distribución. Lo veremos el año que viene si es una idea o un proyecto sólido.
Interesante acto el que tuvo lugar ayer en el ICAM, profesionales del mundo de
la franquicia se saludaban con juristas y financieros de enseñas de primera
fila. Junto a los dos coordinadores de la obra comparecieron Alejandro Alonso,
diputado de la Junta de Gobierno y Javie Moscoso,
presidente del Consejo
Editorial de Aranzadi,
Al final del acto logramos recoger las impresiones de algunos abogados más
reconocidos de este sector. Jordi Ruiz de Villa, socio de Jausas, experto en
mercantil y franquicias, es una de las firmas invitadas a esta publicación: “Me
he centrado en explicar las tipologías de litigio entre franquiciador y
franquiciado y que estrategia procesal hay que emplear en función de quién sea
la parte”, apunta. Los asuntos que surgen son similares en todas las franquicias
“en el caso del pago de un franquiciado se puede intentar la compra de ese punto
de venta o buscar otro franquiciado antes de acabar en el litigio. Y si se
llega al mismo plantear seriamente o jurisdicción o arbitraje, cuestión que
estará en función del propio asunto”, comenta.
Nuestro interlocutor maneja el llamado Observatorio de la Jurisprudencia de la
Franquicia, donde está al tanto de los pleitos existentes en el sector. “Recojo
todas las sentencias que hay en España, en el 2014 hubo 20 arbitrajes y otras
tantas resoluciones de Audiencias Provinciales, frente a los 60.000
franquiciados, el porcentaje de litigio es pequeño”. Al mismo tiempo nos
advierte que el franquiciado cuando hay problemas graves reclama la nulidad del
contrato de franquicia “se necesita conocer bien el sector y ser un jurista con
experiencia en estos temas, para dejar claro que esos contratos son válidos
conforme a derecho”.
Alberto Novoa, abogado de Ceca Mágan, ha abordado la problemática que se deriva
de las relaciones franquiciador y franquiciado desde el punto de vista laboral.
“Hemos querido analizar la problemática laboral que se genera de esta relación
jurídico mercantil. “ A su juicio, la relación existente no es tan diferente a
la de empresario y trabajador pero “hay problemática determinada en cuanto a
sucesión de empresa, cesión de mano de obra o grupo de empresa patológico que
suelen surgir de una mala configuración del contrato de franquicia”, subraya. En
el caso de que surjan estos conflictos, nuestro interlocutor es partidario de
las conciliaciones a nivel laboral “el problema que tenemos los que nos
dedicamos a esto, es que este tipo de prácticas con casi vírgenes en nuestra
jurisdicción. Pocas veces hay un mediador privado en estos temas, se ve más en
materia colectiva. Creo que aquí hay campo para poder resolver los asuntos con
el apoyo de los propios mediadores·” comenta. A su juicio, los problemas de
ámbito laboral están más del lado del franquiciado, “salvo cuando surge la
problemática del grupo de empresas donde el master franquicia se encuentre con
una franquicia con la que no cuenta”.
La marca hay que
protegerla
Carlos Morán y Javier Fernández-Lasquetty, socios de Elzaburu han contribuido a
este manual de franquicia con sendos trabajos sobre la marca y otros derechos de
propiedad industrial e intelectual. Les abordamos a la salida de este acto para
que nos den su impresión como autores de sendos trabajos: “La marca es un
elemento fundamental de la franquicia. Permite que el consumidor identifique a
todos los establecimientos que se adhieran a la misma”. Desde su punto de vista,
es fundamental la defensa de la marca y la adecuada protección de la misma es
esencial para el franquiciador “que le permite difundir la franquicia” y el
franquiciado “que quiere una garantía que esa franquicia a la que se ha adherido
está protegida como signo distintivo del mercado”, señala. Para este experto, la
madurez del sector ha hecho que las marcas estén bien protegidas en estos
momentos. “Hay varios conflictos, el del tercero que se quiere aprovechar del
prestigio de la marca con signo parecido y habitual post contrato, el antiguo
franquiciado quiere utilizar la enseña o alguno parecido”.
Para Fernández-Lasquetty hay que tener en cuenta “que este negocio se basa en
una suplantación, de tal forma que el franquiciado se coloca en el traje del
franquiciador y tiene que seguir unas pautas para que el cliente vea lo mismo”,
señala. A juicio de este letrado, la apariencia comercial está basada en varios
elementos “hay diseños industriales, derechos de autor e incluso patentes en
algunas situaciones porque hay máquinas en algunas situaciones que se licencian
al franquiciado”, indica. Al mismo tiempo indica que hoy por hoy cualquier
cadena de franquicia dispone de un software de control “y la propiedad
intelectual del mismo es un elemento importante”, subraya. Para franquiciar un
negocio hay que cosificar todos los elementos de la franquicia, “siempre de un
trabajo bien hecho”, apunta.