La Comisión Europea ha adoptado hoy un importante
conjunto de medidas para gestionar las fronteras exteriores de la UE y mantener
nuestro "Espacio Schengen" sin fronteras interiores. Las propuestas de hoy
ayudarán a gestionar la migración de manera más eficaz, mejorar la seguridad
interna de la Unión Europea y salvaguardar el principio de libre circulación de
las personas.
La Comisión propone establecer un Cuerpo de Guardias
de Frontera y de Costas Europeo para garantizar una gestión sólida y compartida
de las fronteras exteriores. Con el objetivo de aumentar aún más la seguridad de
los ciudadanos europeos, la Comisión también propone que haya un control
sistemático de todas las personas que entran o salen del Espacio Schengen en las
bases de datos relevantes.
El Primer Vicepresidente de la Comisión Europea Frans
Timmermans, dijo: "En un área de libre circulación sin fronteras internas, la
gestión de las fronteras exteriores de Europa debe ser una responsabilidad
compartida. La crisis ha puesto de manifiesto debilidades claras y lagunas en
los mecanismos existentes destinados a asegurarse de que las normas de la UE se
cumplen. Por lo tanto, ahora es el momento de pasar a un sistema verdaderamente
integrado de gestión de fronteras. El Cuerpo de Guardias de Frontera y de Costas
estarán reunidos en una Agencia reforzada, que tendrá la posibilidad de recurrir
a una reserva de personal y de equipamiento, así como a los recursos de los
que disponen las autoridades de los Estados miembros, quienes seguirán siendo
responsables de la gestión de fronteras en el día a día. El sistema que
proponemos permitirá una identificación de los puntos débiles en tiempo real
para que se puedan remediar rápidamente. También mejorará nuestra capacidad
colectiva para hacer frente eficazmente a las situaciones de crisis, cuando una
sección de la frontera exterior se encuentra bajo una fuerte presión".
El Comisario Europeo de Migración, Asuntos de Interior
y Ciudadanía, Dimitris Avramopoulos añadió: "Los retos actuales en materia de
migración y de seguridad no conocen fronteras y requieren un enfoque
verdaderamente europeo. Frontex estaba limitada a un papel de apoyo a los
Estados miembros en la gestión de sus fronteras exteriores. La nueva Agencia de
Fronteras podrá ir más allá. Lo que estamos creando hoy en día es más Europa:
para gestionar nuestras fronteras exteriores, intensificar operaciones de
retorno de migrantes irregulares, permitir que nuestro sistema de asilo
funcione correctamente para los que lo necesitan y fortalecer los controles en
las fronteras exteriores de la Unión Europea. El paquete de medidas sobre
fronteras que hoy presentamos aumentará la seguridad de nuestros ciudadanos y
garantizará una gestión sólida de las fronteras".
Una Guardia de Fronteras y de Costas Europea
La Guardia de Fronteras y de Costas Europea será
constituida por una Agencia Europea, construida a partir de Frontex, y por las
autoridades responsables de la gestión de las fronteras de cada Estado miembro,
que continuarán a ejercer la gestión de las fronteras exteriores en el día a
día.
La Guardia de Fronteras y de Costas Europea tendrá a
su disposición:
• Una
reserva de guardias fronterizos y de equipamiento técnico: La Agencia podrá
recurrir a al menos 1.500 expertos en menos de tres días. Por primera vez, la
Agencia podrá adquirir su propio equipamiento y disponer de una reserva de
material facilitada por los Estados miembros. Ya no habrá escasez de personal o
equipamiento para las operaciones de control de fronteras europeas. Los recursos
humanos puestos a disposición de la nueva Agencia serán más del doble de los que
dispone actualmente Frontex: 1.000 empleados permanentes, incluyendo agentes en
el terreno, de aquí a 2020.
• Una
función de vigilancia y supervisión: se creará un centro de análisis de los
riesgos para controlar los flujos migratorios hacia la Unión Europea y para
llevar a cabo análisis de riesgos y evaluaciones obligatorias destinadas a
identificar y abordar los puntos débiles. Unos funcionarios de enlace serán
adscritos a los Estados miembros para garantizar la presencia de la Agencia en
el terreno, donde las fronteras estén en riesgo. La Agencia podrá evaluar la
capacidad operativa, los equipos técnicos y los recursos de los Estados miembros
para hacer frente a desafíos en sus fronteras exteriores y podrá exigir a los
Estados miembros que tomen las medidas necesarias en un plazo determinado, en el
caso de que se detecten vulnerabilidades.
• El
derecho a intervenir: los Estados miembros podrán solicitar operaciones
conjuntas e intervenciones rápidas en las fronteras, así como el despliegue de
la Guardia de Fronteras y de Costas Europea para apoyar estas intervenciones.
En el caso que las deficiencias persistiesen o que un Estado miembro se
encontrase bajo una presión migratoria significativa, que pusiese en peligro el
espacio Schengen, y que la acción nacional fuera insuficiente, la Comisión
podría adoptar una decisión según la cual una sección particular de la frontera
externa requiere una acción urgente a nivel europeo. En este caso, la Agencia
Europea estaría habilitada a intervenir y enviar equipos de la Guardia de
Frontera y de Costas Europea sobre el terreno, incluso en el caso que un Estado
miembro no pudiese o no quisiese tomar las medidas necesarias.
• Guardia
Costera: los guardacostas nacionales serán parte de la Guardia de Frontera y
de Costas Europea en la medida en que llevan a cabo tareas de control de
fronteras. Los mandatos de la Agencia Europea de Control de la Pesca y la
Agencia Europea de Seguridad Marítima se modificarán para tener en cuenta la
existencia de la nueva Agencia. Las tres Agencias podrán poner en marcha
operaciones de vigilancia conjuntas, por ejemplo mediante la operación conjunta
de drones en
el Mar Mediterráneo.
• Un
mandato para trabajar con países terceros: La Agencia tendrá un nuevo
mandato que le permitirá enviar oficiales de enlace y llevar a cabo operaciones
conjuntas con países terceros vecinos, incluyendo operaciones en el territorio
de estos países.
• Un
papel más importante en las operaciones de retorno: se creará dentro de la
Agencia una Oficina Europea de Retorno para permitir el despliegue de equipos de
intervención europeos que llevarán a cabo operaciones de retorno. Un documento
de viaje estándar europeo para el retorno permitirá una mayor aceptación de los
retornados por terceros países.
• Garantizar
la seguridad interna: La Agencia incluirá la delincuencia transfronteriza y
el terrorismo en su análisis de riesgos y cooperará con otras agencias de la
Unión y con las organizaciones internacionales que luchan contra el terrorismo,
en el pleno respeto de los derechos fundamentales.
Controles sistemáticos de ciudadanos de la UE en las fronteras exteriores
Para aumentar la seguridad en el espacio Schengen, la Comisión propone una
modificación específica del Código de fronteras de Schengen para introducir
controles sistemáticos obligatorios de ciudadanos de la UE en las fronteras
exteriores terrestres, marítimas y aéreas. Los controles se realizarán
utilizando bases de datos, como el Sistema de Información de Schengen, la Base
de datos Interpol de documentos de viaje robados y perdidos y los sistemas
nacionales pertinentes, a fin de verificar que las personas que llegan no
representan una amenaza para el orden público y la seguridad interna. La
propuesta también refuerza la necesidad de verificar los identificadores
biométricos en los pasaportes de los ciudadanos de la UE en caso de dudas sobre
la autenticidad del pasaporte o sobre la legitimidad del titular. Los controles
serán ahora también obligatorios al salir de la Unión Europea.
En principio, las autoridades deben ser capaces de
consultar las bases de datos pertinentes sin provocar retrasos en los pasos
fronterizos. Las normas prevén flexibilidad en los casos en que los controles
sistemáticos puedan tener un impacto desproporcionado en el flujo de tráfico en
la frontera. En tales casos, los Estados miembros pueden, en base a evaluaciones
de riesgos, decidir realizar controles selectivos en algunos pasos fronterizos
terrestres y marítimos. Estas medidas deberán ser comunicadas a la Agencia, que
podrá evaluar si presentan un riesgo.
En los controles sistemáticos se interrogarán las
bases de datos de forma a obtener sólo respuestas positivas o negativas
("hit/no hit basis"). Esto significa que si la persona no presenta un riesgo, la
verificación no queda registrada y los datos no están procesados. De esta
manera, sólo hay un impacto muy limitado sobre el derecho a la protección de
los datos, impacto justificado por los objetivos de seguridad.