El informe de este año revela
que sigue habiendo una evolución positiva del empleo y de la situación social en
la UE. Sin embargo, a pesar de las recientes mejoras siguen existiendo grandes
disparidades entre los Estados miembros en lo que respecta al crecimiento
económico, al empleo y a otros indicadores clave en materia social y de mercado
de trabajo. Muchas de estas disparidades se deben a la infrautilización del
capital humano en varios frentes.
Marianne Thyssen,
Comisaria de Empleo, Asuntos Sociales, Capacidades y Movilidad Laboral, ha
manifestado: «Debemos velar por que haya más y mejores oportunidades para
las personas de la UE, en especial para las más alejadas del mercado de trabajo.
También debemos invertir para reforzar las capacidades de las personas, de
manera que todos los hombres y mujeres de la UE puedan aprovechar todo su
potencial. Tenemos que invertir en las personas para lograr crecimiento y
empleo. Asimismo, debemos garantizar que nuestros sistemas de Derecho laboral y
de protección social sean adecuados para los fines previstos en el siglo XXI y
debemos fomentar el emprendimiento y la innovación. El pilar europeo de los
derechos sociales desempeñará un papel importante en este contexto».
El Informe de 2015 examina las
formas de enfrentarse a estas disparidades y se centra, en particular, en la
creación de empleo, la eficacia del mercado de trabajo, la modernización de la
protección social y la inversión en las personas.
Promover la creación de
empleo
El Informe de 2015 destaca el
potencial del empleo por cuenta propia y del emprendimiento para crear más
puestos de trabajo. No obstante, los datos indican que algunos grupos, entre
ellos los jóvenes, las personas mayores, las mujeres y las minorías étnicas,
pueden encontrarse con mayores obstáculos para crear su propia empresa. Además,
este año el Informe indica que la mayoría de las personas consideran que no
poseen los conocimientos y las competencias necesarios para iniciar una
actividad empresarial. Asimismo, revela que las políticas específicas pueden
ayudar, por ejemplo facilitando el acceso a la financiación o a incentivos
fiscales, a la educación en materia de emprendimiento, o a los cuidados de niños
y personas mayores.
Del Informe también se desprende
que los contratos de trabajo cada vez son más variados, lo que permite una
organización flexible del trabajo y, por tanto, una mayor participación en el
mercado laboral, pero también puede dar lugar a la segmentación de dicho
mercado. Si bien algunos nuevos contratos pueden dar lugar a una situación
beneficiosa para todas las partes, otros producen inestabilidad laboral. La
flexibilidad es importante, pero la seguridad también es necesaria; también se
abordará esta cuestión en el contexto del desarrollo del pilar europeo de
derechos sociales.
Mejorar la eficiencia
del mercado laboral
El Informe de 2015 pone de
manifiesto que la UE puede aprovechar mejor sus recursos humanos a través de la
movilidad. Aunque el número de trabajadores móviles ha aumentado durante las dos
últimas décadas, su porcentaje respecto al total de la mano de obra sigue siendo
limitado. Solo el 4 % de la población de la UE con una edad comprendida entre
los 15 y los 64 años vive en un Estado miembro distinto de aquel en el que
nacieron. Sin embargo, los trabajadores móviles de la UE suelen tener, en
general, mejores perspectivas de empleo que la población autóctona. Además, la
movilidad de estos trabajadores ha reducido el desempleo en algunos de los
Estados miembros más afectados por la crisis y ha ayudado a reducir la escasez
de mano de obra en los países de acogida. Por ello, el Informe destaca
claramente el potencial económico de la movilidad.
El Informe se centra también en
el desempleo de larga duración, que afecta a aproximadamente 11,4 millones de
personas en la UE. La lucha contra el desempleo de larga duración es crucial
para intentar mejorar la eficacia del mercado de trabajo, pues los desempleados
de larga duración tienen aproximadamente la mitad de oportunidades de encontrar
empleo que los desempleados de corta duración. El análisis del informe pone de
manifiesto que estar inscrito en los
servicios públicos de empleonacionales y seguir cursos de formación aumenta
considerablemente las posibilidades de obtener un empleo estable. La
Recomendación sobre el desempleo de larga duración, adoptada por el Consejo
el 7 de diciembre de 2015, está en consonancia con estas constataciones.
Por último, el diálogo social
será esencial para promover una recuperación económica sostenible e integradora.
Los interlocutores sociales han participado en el diseño y la aplicación de
varias reformas y políticas importantes. Para que el diálogo social pueda
desempeñar eficazmente esta función quizá haya que reforzar la capacidad de los
interlocutores sociales, en especial en los Estados miembros en los que el
diálogo social es frágil o se ha debilitado como consecuencia de la crisis
económica.
Invertir en las personas
Si bien el nivel de desempleo en
la UE continúa siendo elevado, los empresarios siguen teniendo dificultades para
cubrir determinados puestos vacantes. Además de una auténtica falta de
adecuación de las cualificaciones necesarias, la capacidad de los empleadores
para cubrir puestos de trabajo también está limitada por su incapacidad para
ofrecer una remuneración o unas condiciones laborales atractivas, buenas
oportunidades de formación o buenas perspectivas profesionales. El Informe de
2015 concluye que existe una proporción importante de trabajadores no
pertenecientes a la UE que ejercen profesiones que se encuentran por debajo de
su nivel de cualificación. La iniciativa Agenda de Nuevas Cualificaciones que
prepara la Comisión para este año intentará abordar estos desafíos. Además, los
niveles de empleo de las mujeres con hijos y de los trabajadores mayores siguen
siendo significativamente bajos. Promover una mayor participación de estos
grupos en el mercado laboral será fundamental en un contexto de envejecimiento
de la población.
Contexto: los informes
sobre la evolución del empleo y de la situación social
En estos informes se analizan
las últimas tendencias en materia social y de empleo y se reflexiona sobre los
retos futuros y las posibles respuestas políticas. Sobre la base de los datos y
la documentación más recientes de que se dispone, los informes respaldan las
iniciativas de la Comisión en materia de política social y de empleo, lo cual
contribuye al
Semestre Europeo, el paquete de movilidad, el paquete sobre las capacidades
y el desarrollo del
pilar europeo de derechos sociales.