El magistrado titular del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Madrid ha denegado la
adopción de las medidas cautelares solicitadas por la Confederación Española de
Transporte en Autobús (Confebús) en el marco de la demanda interpuesta por ésta
contra Comuto S.A. y Comuto Iberia S. L. (Blablacar) y que suponían el cese de
actividad de la plataforma digital para compartir viajes por Internet.
Entre otros
razonamientos jurídicos expresados en los ‘fundamentos de derecho’ de la
resolución, el juez establece que no ha lugar al acuerdo de las medidas
cautelares solicitadas porque lo “en verdad se pretende (es) anticipar en cierta
forma el resultado del fallo (del procedimiento), al pedir el cese de los actos
de competencia desleal, lo que tiene un marcado efecto anticipatorio puesto que
es uno de los pedimentos de la demanda”.
En ese sentido, el
magistrado explica que “el solicitante (Confebús) deberá acreditar cuáles son
los hechos que fundamentan la existencia actual, siquiera indiciaria, del
peligro alegado”.
El juez recuerda
además que “no se permite que con la medida cautelar se pretenda alterar
situaciones de hecho consentidas por el solicitante largo tiempo”, dado la
situación demandada viene sucediendo desde tiempo atrás, pues la plataforma
Blablacar se implantó en España en 2009.
Contra esta
resolución cabe interponer recurso de apelación ante la Sección 28 de la
Audiencia Provincial de Madrid, Sala especializada en los expedientes
mercantiles, en el plazo de veinte días.
La reacción de CONFEBUS
Estos hechos están perjudicando gravemente a un sector que genera 88.000 empleos
directos, mueve 1.200 millones de viajeros al año (dos de cada tres viajes en
transporte público se realizan en autobús), une regularmente más de 8.000
poblaciones y contribuye a la Hacienda Pública con 942 M€ por las diferentes
figuras impositivas que le son aplicables (IVA, IRPF, cotizaciones sociales e
impuesto de sociedades), sin tener en cuenta el impuesto especial de
hidrocarburos, y todo ello dentro de un marco regulado.
Desde CONFEBUS se ha elaborado un estudio exhaustivo desde 2014 sobre el impacto
que tienen los servicios de BlaBlaCar en el mercado de transporte. Los datos
obtenidos han revelado que, por ejemplo, entre Madrid y Valencia, un viernes se
ofertan 344 plazas, por 780 del autocar de línea, lo que supone un 44% de la
oferta. Algunos otros trayectos destacados se producen entre Madrid y Murcia,
done el porcentaje es del 39%, con Alicante el 53% y con Santander un 29%, o
entre Málaga y Sevilla un 35%.
CONFEBUS también quiere dejar claro que compartir vehículo particular se ha
hecho siempre y se seguirá haciendo, y el transporte de viajeros por carretera
jamás se ha opuesto a ello. Sin embrago, las normas deben ser para todos iguales
y si se quiere hacer transporte hay que cumplir con todas las reglas, otra cosa
es que haya o no que reformar la legislación. En este caso lo que se está
haciendo bajo el paraguas de economía colaborativa es otra cosa, es transporte
público en vehículos particulares e intermediación en la contratación del
transporte, sin someterse a la regulación y fuera del sistema establecido, no
contribuyendo al sostenimiento del Estado del Bienestar y siendo, además,
competencia desleal.
Con la segunda flota de autobuses más moderna de Europa, el sector de transporte
de viajeros por carretera español apuesta por la sostenibilidad económica y
medioambiental, preocupándose por lograr la excelencia en la calidad de la
oferta, con servicios a bordo que otros modos no tienen, como wifi o películas y
aplicaciones en streaming, y unos sistemas de seguridad pasiva y activa
punteros, algunos de estos elementos se han introducido incluso antes en los
autobuses que en los turismos. Así, el autobús es el modo de transporte por
carretera más seguro y eficiente, 21 veces más seguro que el coche y 3 veces más
eficiente en términos de viajero/kilómetro.
Además, la regulación de transporte está destinada a que los servicios se
presten en las mejores condiciones de seguridad y de calidad. Por eso tenemos
normas que regulan los tiempos de conducción y descanso de los conductores,
aparatos que los registran (tacógrafos), formación específica de los
conductores, derechos de los pasajeros, ITVs más severas, seguros adicionales,
etc. y todo ello bajo el fuerte control de las administraciones a través de la
inspección, lo que hace que las garantías de seguridad y calidad de nuestro
sector sean altísimas. Cuando un cliente compra un viaje de autobús tiene toda
una organización a su servicio para garantizar una excelente experiencia y
cubrir sus necesidades en caso de que se produzca algún incidente.
En definitiva, las reglas de juego del mercado de transporte de viajeros por
carretera son claras, definen lo que es transporte público y privado, regular y
discrecional, así como los requisitos necesarios para operar en el mercado e
intermediar en la contratación. Estas reglas son la consecuencia de la evolución
del mercado. Pero la dura crisis económica ha fomentado la aparición de
plataformas tecnológicas que intermedian en muchos mercados, como el del
alquiler de apartamentos turísticos, comidas o el del transporte, que operan al
margen de la regulación y están fuera del sistema, compitiendo por tanto con
costes inferiores y de forma desleal.