La Comisión de Protección de los Derechos de los Animales del Colegio de la
Abogacía de Barcelona (CPDA) y 140 asociaciones animalistas de toda Cataluña
requieren al Ayuntamiento de Barcelona que el control de población de aves
urbanas se haga de acuerdo con el cumplimiento de la normativa en materia de
protección de los derechos de los animales y por eso denuncian que el Gobierno
municipal pretenda prolongar una licitación de 407.000 euros con una empresa
privada para que realice las matanzas de las aves urbanas.
La Comisión de Protección de los Derechos de los Animales del ICAB considera que
para controlar la población de dichas aves se deberían sustituir las matanzas
por la esterilización. "Este método funciona exitosamente hace más de 15 años en
gran parte de Europa, en varios municipios catalanes y ahora en las ciudades de
Alicante, Valencia y Lugo", explica la diputada responsable de la Comisión de
Protección de los Derechos de los Animales del Colegio de la Abogacía de
Barcelona, Esther Palmés. Y añade: "El método se basa en la ingesta de
nicarbazina, medicamento que está aprobado por el Registro Sanitario de la Unión
Europea y el Registro Sanitario de España para inhibir la formación de huevos en
las aves y del que se han realizado diversas pruebas científicas que evidencian
la reducción de forma efectiva del número de animales, además con un coste
económico muy inferior al que supone matar a las aves”.
Desde la CPDA y las 140associacions que protegen los derechos de los animales se
defiende la efectividad de este método frente a los resultados de las matanzas
de aves, que provocan un aumento considerable del número de ejemplares, tal como
determina un informe público, realizado en 2009 por la propia Agencia de Salud
Pública de Barcelona con el Museo de Historia Natural de la ciudad, en el que se
constata que después de 20 años de matanzas la población de palomas ha aumentado
un 95%. Por ello, consideran inaceptable que el Gobierno Municipal diga que "no
está claro que la ingesta de nicarbazina funcione", cuando también el Registro
Sanitario de la Unión Europea y el Registro Sanitario de España certifican su
eficacia y en cambio el Ayuntamiento argumente que se debe hacer una prueba de
la cual no aclaran ningún parámetro científico.
LA CPDA recuerda que la ordenanza Municipal de Barcelona y la Ley de Protección
de animales de Cataluña promulgan la protección de las aves urbanas y además la
obligación de la administración de rescatarlas si están heridas y establece
también que las Asociaciones proteccionistas gestionen el control de población
de aves en la ciudad con métodos respetuosos para los animales y el medio
ambiente.
La CPDA también critica la política que aplica el actual Gobierno Municipal en
materia de protección de animales. Así denuncia que el consistorio consideró que
no había ninguna responsabilidad por la muerte por extenuación del caballo en
las Ramblas el pasado verano y critica la justificación de la muerte de dos
crías de nilgó del Zoo de Barcelona bajo el pretexto de que "no tenían sitio
para ellos y que era menos sufrimiento para la madre ver morir a sus crías que
esterilizarla".