El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado una bajada de los tipos de
interés principales de refinanciación al mínimo histórico del 0% y del
interés de la facilidad marginal de crédito al 0,25% (desde el 0,3%). Entre
otras medidas ha rebajado también la tasa sobre los depósitos hasta el -0,4%
y anunciado que ampliará su programa de compras mensuales hasta los 80.000
millones de euros.
Estas medidas son una buena noticia si supone un mayor flujo de liquidez, lo
que se puede transformar en un mayor consumo. Sin embargo al desincentivar
el ahorro, se pone en peligro el margen de maniobra en un futuro, no tan
lejano.
“Aumentar el consumo repercute directamente en la buena marcha de la
economía real y de los negocios de los autónomos, pero hay que estar muy
atentos. Nos preocupa especialmente que ahora, con esta rebaja de los tipos,
al desincentivar el ahorro, los bancos quieran recuperar el terreno perdido
subiendo las comisiones”, asegura Lorenzo Amor, presidente de ATA. “Todo
tiene su parte buena y su parte no tan buena y necesitamos que la
recuperación económica se afiance en la confianza del consumidor y no en la
incertidumbre. Da la sensación que algo no va del todo bien cuando el BCE
saca toda su artillería”, añade el presidente de ATA.