En estos términos se expresó el Fiscal el lunes 04 de abril durante la
celebración de la Jornada “Compliance Anticorrupción: impacto
social, regulatorio y reputacional” en el Centro Superior de Estudios de
Gestión (CSEG) de la Universidad Complutense de Madrid, dando así por
inaugurado el segundo
Curso Oficial para Compliance Officers
organizado por CUMPLEN (Asociación de Profesionales de Cumplimiento
Normativo) y la Complutense.
En ella intervinieron Juan Antonio Frago Amada, Fiscal de Delitos
Económicos de la Fiscalía General del Estado; Arantxa Lorenzo,
Responsable de Comunicación y Analista de la Red Española del Pacto Mundial
de Naciones Unidas (Global Compact); María Hernández, Socia de
Compliance de Eversheds Nicea y vocal de la Junta Directiva de
Cumplen y José Manuel Ruano, Director del CSEG.
El Fiscal, uno de los grandes referentes en materia de Compliance,
comenzó su intervención destacando algunos antecedentes históricos en el
ámbito del Derecho Penal y analizó someramente las reformas legales que se
han aprobado desde 1985 para perseguir la delincuencia de las personas
jurídicas. Frago Amada hizo especial hincapié en que el Tribunal Supremo ya
ha emitido en los últimos seis meses los primeros pronunciamientos
judiciales condenando o absolviendo por la comisión de un delito a personas
jurídicas.
El Fiscal subrayó la importancia de la regulación de la materia en el ámbito
internacional y apuntó que “el Derecho Penal es cada vez más transnacional
como pone de manifiesto la utilización de sociedades pantalla para defraudar
en un país u otro”. Asimismo, expuso las distintas fases que tienen lugar
para la comisión de los delitos económicos contra la Administración o la
empresa y cómo perseguirlos.
En cuanto al papel que está desempeñando la UE en la persecución de los
delitos económicos, el Fiscal destacó que “la UE a través de los principios
de Asset Recovery se está enfocando cada vez más en la recuperación
de los efectos económicos del delito y no sólo en su sanción penal. Además
ha conseguido su transposición al Código Penal español y a otras normas del
ordenamiento jurídico como por ejemplo la Ley General Tributaria”.
Durante la jornada, organizada por Eduardo Navarro, Subdirector del Curso y
Responsable de Cumplimiento de Corporación Empresarial Pascual, el Fiscal
destacó cuáles son los problemas reales para perseguir la corrupción y por
qué no se está atajando en España. Además, enumeró las diferentes cuestiones
que están afectando a los Juzgados y Tribunales para luchar contra la
corrupción como “el eterno problema de la dirección de la instrucción y la
necesidad de limitar los plazos de la misma, la problemática de los jueces
mixtos, la necesidad de la especialización y formación de la Fiscalía en
materia de anticorrupción, el problema no resuelto de la Policía Judicial y
la falta de regulación procesal para la persona jurídica en muchos aspectos
(principio de oportunidad, conformidades, juicio rápido, etc.)”.
Tras la intervención del Fiscal, Arantxa Lorenzo aportó su experiencia como
profesional de la Responsabilidad Social Empresarial de Naciones Unidas y
manifestó la importancia del rol que juegan las empresas para poder cumplir
los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible afirmando que “Global Compact
y la ONU consideraron que si no se involucraba al sector privado no se
podrían conseguir estos objetivos”. Uno de los objetivos es la lucha contra
la corrupción y Lorenzo aseveró que “es un objetivo transversal y
recurrente”. En la actualidad hay más de 2.600 empresas adheridas a la Red
Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas.
La clausura correspondió a María Hernández con una intervención orientada a
la importancia de la figura del Compliance Officer y al papel
fundamental de los programas de cumplimiento normativo en las empresas. “El
entorno internacional afecta más de lo que creemos a la normativa para
perseguir la corrupción”, concluyó. Una vez finalizó la jornada, se procedió
a la entrega de Diplomas a los alumnos del primer
Curso Oficial para Compliance Officers.