La
Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF) ha emitido un decálogo
de propuestas para los partidos políticos donde proponen un Pacto por la
Justicia y garantías para establecer un Ministerio Fiscal independiente. APIF
también exige que se derogue inmediatamente el
actual art. 324 LECr al considerar que es “un instrumento propio
de un sistema procesal inexistente, incompatible con la configuración actual de
la instrucción en España y con los medios que se han puesto a disposición de la
Justicia española.”
Hacia la profesionalidad e independencia del ministerio fiscal
DENUNCIAMOS
1 - El tradicional incumplimiento por los poderes políticos del artículo 124 de
la CE
“El
Ministerio Fiscal, sin perjuicio de las funciones encomendadas a otros órganos,
tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad,
de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, de
oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de
los Tribunales y procurar ante éstos la satisfacción del interés social.” Estas
elevadas funciones que se nos encomiendan no cuentan con medios ni regulación
adecuada para llevarlas a cabo con independencia y eficacia.
2 - La
inadecuada e insuficiente, regulación del Ministerio Fiscal, tanto desde
el punto de vista funcional, como orgánico respecto de la Carrera Fiscal. Sin
que reformas legales llevadas a cabo hayan tenido debidamente en cuenta al
Ministerio Fiscal, la realidad diaria del funcionamiento de las distintas
Fiscalías, y la situación de Fiscales y personal auxiliar.
3 – La regulación
de la designación y separación del Fiscal General del Estado por el
Gobierno de la Nación no garantiza ante la sociedad ni ante los profesionales la
imparcialidad e independencia de la Institución, siendo causa del descrédito del
Ministerio Fiscal en casos de transcendencia mediática, ofreciéndose la imagen
de que es la acusación popular, ejercida por personas cuyos intereses muchas
veces se desconocen, quien hace el trabajo que los Fiscales indebidamente
omiten.
4 -
El mantenimiento de una regulación del Ministerio Fiscal en sus atribuciones
procesales sin las debidas reformas, especialmente en relación con la
instrucción penal de adultos, que dificulta la debida eficacia de la
jurisdicción criminal.
La implantación del artículo 324 de la L.E.Cr. con plazos tasados de
instrucción cuya llave corresponde a los Fiscales que no instruyen y que no
comparten espacio físico con los juzgados y atienden además a múltiples
funciones diversas, supone un obstáculo más para la eficacia de la justicia
penal en España. Se pretende instrucciones ágiles a coste cero, sin medios, y a
costa de instrucciones deficientes.
5 - La ausencia de una reglamentación interna
básica que regule nuestra función y que permita articular las quejas y recursos
de los Fiscales de a pie dentro de la Institución. Hoy en día existe una falta
total de concreción de los derechos que nos asisten en nuestra labor diaria. En
el año en curso, 2016, la norma básica que regula nuestra función es el
Reglamento Orgánico del Ministerio Fiscal de 1969 una norma que corresponde a
otra etapa histórica, a otro modelo de Estado. Una norma que no casa mínimamente
a la estructura actual del Ministerio Fiscal. No ha existido, en estos 38 años
de democracia una voluntad real, ni política ni institucional, de dotar a los
fiscales de base de una normativa adecuada a la importancia de nuestra función y
a nuestro papel constitucional.
6 –
La falta de transparencia en la Fiscalía es absoluta, tanto en las decisiones
que afectan a los fiscales (por ejemplo, lo que ocurre en el Consejo Fiscal, o
las razones por las cuales se producen los nombramientos), como sobre todo en
las relaciones entre el Fiscal General y el Gobierno. Es sorprendente que no
haya una normativa clara sobre lo que el Gobierno puede pedir al Fiscal, que no
haya obligación de documentar esas relaciones o que por ejemplo, la agenda del
Fiscal General no tenga la más mínima publicidad.
7 -
Los Fiscales no tienen un puesto de trabajo
definido ni una regulación de los repartos de trabajo que refuerce su
independencia y su funcionamiento eficaz.
No existe aún un estudio de la carga de trabajo de cada Fiscal y de cada
Fiscalía. Lo que tenemos a día de hoy es un irregular reparto de efectivos a lo
largo del territorio nacional, con una más que mejorable distribución de
funciones entre las distintas Fiscalías que equipare la carga de trabajo de
todos y cada uno de sus integrantes.
8 - Pese a todos estos condicionantes no contamos con un plan de prevención
de riesgos laborales apropiado a su función que contemple el estrés como
principal fuente de riesgos y que ponga remedio a las múltiples disfunciones que
se dan en el trabajo diario con sedes y despachos que no reúnen las condiciones
básicas para el ejercicio digno de nuestra función.
9 - La absoluta falta de medios del Ministerio Fiscal. Carencias, tanto
de medios personales como materiales, que siendo generales en todo el ámbito de
la Justicia, en el Ministerio Fiscal vienen siendo especialmente escandalosas.
10 - En esa ausencia de medios adecuados deben destacarse los sistemas
informáticos puestos a disposición de la Justicia, la mayoría de ellos
obsoletos, que lejos de agilizar y facilitar el trabajo diario de los Fiscales
suponen una pesada carga añadido a lo que constituye la tarea propia de su
cargo, y un obstáculo a la eficacia.
Situación que se ha visto empeorada con la implantación del sistema LEXNET,
en la pretendida aspiración a lo que se ha venido en llamar el “papel cero”. No
pueden implantarse sistemas de comunicación telemática obsoletos, fuente de
numerosos fallos, sin preparación adecuada a los llamados a aplicarla, sin
plantillas adecuadas…No se puede modernizar la justicia con programas y sistemas
propios de hace 20 o 30 años implantando presuntas mejoras a coste CERO.
AFIRMAMOS
La verdadera voluntad política de que la Justicia funcione exige:
1)
un Ministerio Fiscal que funcione
2)
reformas profundas de la normativa procesal y estatutaria del Ministerio
Público; no mera propaganda política
3) inversión
económica en formación, y medios; no pretendidas soluciones ingeniosas de “coste
cero”.
PROPONEMOS A LOS PODERES POLÍTICOS
1.-
Que de una vez por todas exista un verdadero Pacto por la Justicia que la
convierta en un instrumento eficaz en relación con los transcendentes intereses
en juego, como son los derechos de los ciudadanos.
2.-
Que se acometan las reformas legales que cuentan con un amplio consenso
científico y social, en favor de la independencia y la eficacia de la Justicia
española.
3. -
Que se regule la figura del Fiscal General del Estado reforzando la
independencia y neutralidad política del Ministerio Fiscal.
4. -
Que se derogue inmediatamente el actual art. 324 LECr al ser un
instrumento propio de un sistema procesal inexistente, incompatible con la
configuración actual de la instrucción en España y con los medios que se han
puesto a disposición de la Justicia española. Y se adapte el proceso penal
plenamente al Principio Acusatorio de modo homologable a la generalidad de los
países occidentales con un Fiscal instructor, y un Juez de Garantías.
5. -
Que de una vez por todas se dote al Ministerio Fiscal de un reglamento
propio de un estado democrático.
6. -
Que se establezca de una vez un Código ético en la Fiscalía, para la jerarquía y
para los fiscales, y que se introduzca la transparencia necesaria en el seno del
Ministerio Fiscal y en sus relaciones con el Gobierno y demás instituciones.
7. -
Que la definición del puesto de trabajo de cada Fiscal y en consecuencia
los repartos de trabajo en el seno de las Fiscalías se doten de seguridad
jurídica y se vean presididos por los principios de mérito y capacidad como
garantía de salvaguarda de los derechos de los Fiscales y de eficacia de nuestra
función.
8. -
Que se dote a la Carrera Fiscal de un plan de prevención de riesgos laborales
adecuado a su función y de mecanismos ágiles para la denuncia y detección de las
disfunciones que se produzcan.
9. -
Que se dote de medios al Ministerio Fiscal. Estableciendo plantillas
adecuadas y suficientes con una distribución eficaz de sus efectivos de acuerdo
con la carga de trabajo real, y la eficiencia organizativa. Facilitando medios
materiales modernos y adecuados a la importancia de este servicio público
esencial en un Estado de Derecho.
10. -
Que se suspenda la implantación de Lexnet en tanto en cuanto no sea un
instrumento eficaz para el funcionamiento de la Justicia, lo que pasa
inexorablemente por la modernización de sistemas y equipos. Y en tal sentido se
dote al Ministero Fiscal de adecuados instrumentos informáticos, que
faciliten el cumplimiento de su misión en vez de sobrecargar y dificultar a los
Fiscales con tareas que no le son propias.
Madrid, a 22 de abril de 2016
Comisión Ejecutiva de la ASOCIACIÓN PROFESIONAL INDEPENDIENTE DE FISCALES (APIF)