Ante la muerte de dos varones y una mujer en el ámbito de la violencia doméstica
este pasado fin de semana, desde la Asociación Europea de Abogados de Familia
exigimos a los poderes públicos que valoren seriamente la derogación de la Ley
de Violencia de Género, y empiezan a trabajar en una Ley de Violencia
Intrafamiliar en la que primen los instrumentos de prevención.
Este fin de semana ha sido trágico para la violencia doméstica. En tan sólo 48
horas en Cataluña murieron dos hombre y una mujer a manos de sus parejas.
La primera víctima murió en Sabadell, y su muerte es fruto de la violencia
doméstica, dado que tanto agresor como agredido eran hombres. La víctima de 57
años murió a manos de su pareja de 53 quien apuñaló a su pareja.
La segunda de las víctimas era una varón bielorruso que murió en Barcelona a
manos de su joven pareja, una mujer de la misma nacionalidad de 36 años de edad.
En este caso la víctima mortal también mostraba heridas de arma blanca.
La tercera de las víctimas fue una mujer de 47 años fallecida en Valls
(Tarragona). Su agresor era un varón de 39 años que también hizo uso de arma
blanca para matar a su víctima.
Tres casos que tienen un denominador común: la violencia doméstica que subyace
en los tres crímenes.
La Asociación Europea de Abogados de Familia lleva años denunciando que el
problema de la violencia doméstica no queda circunscrito a la violencia de
género, sino que es un problema que sólo es posible afrontar si los poderes
públicos son conscientes que la violencia afecta al ámbito familiar y que en la
mayoría de los casos el sexo de la víctima y el sexo del agresor no son
elementos determinantes para justificar el incremento de la violencia.
Ante el grave problema del incremento de la violencia en el ámbito familiar,
también denominada violencia de cercanía, nuestro legislador quiso responder con
la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de
Género, ley que con un marcado sesgo ideológico no ha servido para reconducir la
violencia doméstica.
Más bien la Ley 1/2004 de Violencia de Género ha venido a agravar el problema de
la violencia doméstica por cuanto ha silenciado la muerte violenta de decenas de
menores a manos de sus madres, ha silenciado la muerte violenta de decenas de
varones a manos de sus parejas femeninas y ha ocultado a la sociedad la
violencia latente en las relaciones homosexuales.
Por desgracia los tres crímenes del pasado fin de semana vuelven a demostrar que
ante el problema real de la violencia doméstica, leyes ideológicas que
establecen los delitos de autor, y en las que se presume la culpabilidad del
varón, no sirven para resolver los problemas latentes en las relaciones
interpersonales.
Por ello desde la Asociación Europea de Abogados de Familia exige a los poderes
públicos que valoren seriamente la derogación de la Ley de Violencia de Género,
y empiezan a trabajar en una Ley de Violencia Intrafamiliar en la que primen los
instrumentos de prevención, facilitando a los cuerpos y fuerzas de seguridad del
Estado, a los Juzgados y Tribunales, y a las víctimas, herramientas jurídicas
útiles para la erradicación total de la violencia intrafamiliar, evitando
convertir la execrable violencia doméstica en un arma ideológica al servicios de
intereses espurios.