El Decano del Colegio Notarial de Valencia, César Belda, ha participado en la
jornada sobre la implantación de la Reforma de la Ley Hipotecaria y de la Ley
del Catastro Inmobiliario establecida en la Ley 13/2015, organizada por el
Colegio de Abogados. La sesión ha contado con la asistencia de la Directora
General del Catastro, Belén Navarro, que ha alabado el trabajo realizado por los
notarios de la Comunidad durante estos últimos años para poder hacer realidad la
coordinación entre el registro de la propiedad y el catastro.
En este sentido, todos los ponentes coincidieron en la importancia de la fase
notarial del proceso, de su seguridad jurídica, donde el propietario describe
directamente y en persona cómo es su finca ante fedatario público en el momento
de la escritura. De esta forma, la ley ofrece la posibilidad al notario, con
autorización de su cliente, de modificar la alteración existente entre la
realidad del inmueble y lo que establece el catastro, mediante el procedimiento
de rectificación y subsanación de las discrepancias, para que la descripción
literaria y jurídica sea igual que la gráfica.
En su intervención, el Decano del Colegio Notarial de Valencia abordó la
importancia de la intervención de su colectivo profesional en el proceso de
coordinación territorial gráfica, por medio de una ley que “permite la
interconexión de las notarías con el catastro, coloca el catastro dentro de las
notarías por medio de su oficina virtual, considerando a los notarios con
autorización legítima para además ver las cargas y la descripción gráfica de un
inmueble antes de que se firme su escritura”.
Asimismo, tal y como indicó Belda en su ponencia, la ley refuerza el carácter de
documento público y deposita su confianza en los notarios para subsanar los
defectos existentes, pero no sólo eso, “nos faculta a obtener desde las notarías
las referencias catastrales de las nuevas fincas y a tramitar directamente y en
minutos las alteraciones físicas de las fincas”. Sin duda, para él nos
encontramos ante el mejor sistema jurídico territorial del momento entre
catastro y registro, siendo los notarios la estructura para hacer posible su
unión.
Para que la correspondencia gráfica sea idéntica entre catastro y registro, ha
sido necesario el uso por parte de todos los operadores de la misma técnica
topográfica, llamada georreferenciación, que permite situar sobre el territorio
una porción del suelo, mediante la expresión de sus coordenadas geográficas,
dando como resultado un plano técnico referenciado al que superponer la
información catastral para así comprobar las discrepancias y poder hacer las
modificaciones pertinentes.
En la jornada, se ha transmitido la importancia del trabajo realizado por todos
los profesionales jurídicos, así como de la mejora de la ley con la
incorporación de los técnicos al procedimiento, siendo estos últimos de gran
ayuda para que los notarios realicen la valoración pública según sus
aportaciones profesionales del territorio. En este apartado, también se ha
apelado a la concienciación de la sociedad para que los propietarios reflejen
los inmuebles lo mejor posible, introduciendo mayor precisión a la hora de
delimitar sus lindes y así solucionar problemas futuros con sus colindantes.
Para finalizar, desde la Dirección General del Catastro explicaron que en este
momento se están realizando las últimas pruebas en notarías y registros, donde
se observa la efectividad y rapidez del sistema que permite esa coincidencia
entre la titularidad y sus modificaciones, y anunciaron que antes de finales de
este mes la coordinación entre registro y catastro será ya una realidad.