El Centro Internacional de Investigación de Organizaciones de IESE (IRCO-IESE) y
Olleros Abogados han analizado el progresivo envejecimiento de la sociedad y el
impacto que esto tiene en la gestión del talento y los recursos humano, que
exige un cambio de paradigma en todos los ámbitos, desde el social al económico
y, desde luego, al empresarial.
Durante el debate sobre 'Cómo gestionar personas en una Sociedad Madura: El caso
de los despachos profesionales', en el que han participado el socio del área
Laboral de Olleros Abogados, Jesús Molinera, el director académico de IRCO-IESE,
José Ramón Pin, la investigadora de IRCO-IESE, Pilar García Lombardía, y el
director de Ars Outplacementse , Juan Suanzes, ha puesto de manifiesto que "el
talento está en todas las edades" y "una gestión activa de los mayores requiere
una visión global".
En concreto, se ha explicado que las implicaciones del envejecimiento de la
población activa para la empresa giran en torno a dos ejes: en primer lugar, la
más que previsible carencia de talento en un futuro próximo, es decir, la falta
de relevo en las plantillas actuales, y, en segundo lugar, la posible
obsolescencia del conocimiento y del talento. En este punto, Pilar García
Lombardía ha sostenido que "no se puede tener una visión cortoplacista a la hora
de gestionar la edad, sino tomar posiciones en la batalla por el talento, tanto
joven como senior".
"Los estilos de liderazgo deben adaptarse a esta nueva situación en la que,
entre otras cosas, la falta de relevo para los trabajadores que se van jubilando
puede producir una descapitalización y una pérdida importante de
competitividad", ha apostillado la investigadora, quien ha sostenido que "la
gestión de la edad debe entrar de lleno como un criterio relevante en la
definición de la estrategia de recursos humanos con el fin de que la diversidad
generacional se convierta en una fuente de competitividad o en causa de ruptura
y disociación".