Destacados profesionales del sector jurídico reflexionan sobre cómo la tecnología está transformando el trabajo de los abogados y sobre el valor que seguirá aportando el criterio humano
Unos cuarenta profesionales procedentes de despachos de abogados, empresas, administraciones públicas y organizaciones vinculadas al sector jurídico participaron ayer en la sexta edición del Inkietos Live Day, celebrada en la Facultad de Derecho de la Universidad CEU San Pablo.
La jornada, patrocinada por Harvey y organizada por los Inkietos Esperanza Ferrando, Guillermo Pérez Alonso y Laura Fauqueur, se desarrolló mediante grupos de reflexión y trabajo colaborativo en torno a una cuestión central: qué papel desempeñará el abogado en un contexto en el que la inteligencia artificial asume cada vez más tareas tradicionalmente jurídicas.
Durante el encuentro, los participantes identificaron algunas de las aplicaciones que ya forman parte de su actividad diaria, entre ellas la redacción y resumen de correos electrónicos, la revisión preliminar de contratos, el análisis documental o la localización de referencias jurisprudenciales.
Las conversaciones pusieron de manifiesto que la inteligencia artificial está modificando la forma de trabajar de muchos profesionales y permitiendo abordar determinadas tareas con niveles de eficiencia impensables hace apenas unos años.
El debate se centró también en los ámbitos donde el juicio profesional sigue siendo determinante. Los asistentes destacaron cuestiones como la relación con el cliente, la comprensión del contexto empresarial, la toma de decisiones estratégicas, la gestión de situaciones complejas y la responsabilidad última sobre el asesoramiento prestado.
Asimismo, se subrayó la importancia de utilizar herramientas que garanticen la confidencialidad de la información y el cumplimiento de los estándares de seguridad exigidos por la profesión.
Ante la pregunta de qué atributos seguirán diferenciando al abogado en los próximos años, surgieron de forma recurrente conceptos como la confianza, la reputación, el criterio, la capacidad de interpretar matices humanos y la responsabilidad profesional.
La jornada concluyó con un ejercicio colectivo en el que cada grupo debía formular una frase dirigida a un cliente para explicar el valor que aporta un abogado en este nuevo escenario.
La propuesta elegida por el jurado fue:
“Conmigo tienes doble inteligencia: artificial y humana, y la seguridad de que yo respondo por ambas.”
La frase fue presentada por el equipo formado por Eduardo Frutos, Maruxa Caeiro, Iván Simarro, Lara Cuervo-Arango, Mercedes Laguna Martínez y Carlos García-León.
Sara Molina, vicepresidenta de Inkietos, y Óscar Bellsolell, Legal Engineer de Harvey, destacaron su capacidad para sintetizar una de las principales conclusiones de la jornada: la inteligencia artificial amplía las capacidades de los profesionales, pero la responsabilidad sigue siendo humana.
