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Esta
conversación
tiene
lugar
en
cink
Emprende,
lugar
de
coworking
en
el
centro
de
Madrid.
Un
sitio
especial
en
el
que
muchos
emprendedores
comparten
espacio
y
talento.
En
este
mismo
lugar
arrancó
You
&
Law,
una
firma
legal,
creada
para
ofrecer
asesoramiento
jurídico
a
emprendedores
de
base
tecnológica
en
septiembre
del
2011.
“Hemos
querido
romper
la
imagen
de
que
el
abogado
es
un
problema
para
el
que
emprende,
tanto
por
su
aportación
al
negocio
como
desde
el
punto
de
vista
de
coste
y de
comunicación”,
comenta
Gonzalo
Ulloa,
alma
máter
de
esta
firma
legal.
El
despacho,
que
acaba
de
incorporar
a su
staff
directivo
a
otro
socio,
ya
se
puede
considerar
un
puente
sólido
entre
las
relaciones
entre
el
inversor
y el
propio
emprendedor.
“Vamos
creciendo
a la
par
que
lo
hacen
los
emprendedores
a
los
que
asesoramos”.
“Estudié
Derecho
y
diplomatura
en
Ciencias
Empresariales
en
ICADE.
A
continuación
me
incorporé
a
Gómez
Acebo
&
Pombo
donde
estuve
cinco
años,
la
mayor
parte
de
ellos
en
el
departamento
de
mercantil.
Lo
que
más
me
gustaba
eran
las
operaciones
que
gestionábamos,
muchas
de
ellas
relacionadas
con
Internet.”
“Mi
siguiente
destino
profesional
fue
Step
One,
el
lugar
ideal
para
conocer
en
profundidad
el
mundo
de
las
start
ups.
En
este
caso
trabajábamos
desde
la
internacionalización
de
proyectos
tecnológicos
españoles
a
Silicon
Valley.
Ejercía
las
funciones
de
Project
management
en
un
cliente
institucional
de
importancia
con
escaso
contenido
jurídico.
Fue
un
año
intenso,
una
especie
Master
donde
conocí
muchas
cosas
del
mundo
de
los
negocios
y de
la
empresa.”
“A
partir
de
ahí,
el
salto
a
crear
You
&
Law
fue
natural.
Se
trataba
de
unir
la
faceta
de
emprendedor
a mi
capacidad
técnica
para
asesorar
clientes.
Con
diferentes
contactos
profesionales
heredados
de
mis
anteriores
retos
profesionales,
vi
el
nicho
de
mercado
de
la
asesoría
jurídica
cercana
para
los
emprendedores.
A
partir
de
ahí
arrancamos
a
trabajar
con
el
asesoramiento
jurídico
a un
alto
directivo
de
una
conocida
empresa
de
Internet.”
“Nuestra
firma
lleva
una
progresión
de
crecimiento
importante.
En
el
primer
año
mantuvimos
colaboraciones
con
otros
despachos
para
poder
ofrecer
servicios
en
el
campo
fiscal
y
tecnológico,
especialmente.
El
asesoramiento
de
este
primer
año
era
sobre
todo
para
proyectos
en
fases
iniciales
de
primera
ronda
de
inversión.
Ahora
ya
somos
un
puente
sólido
entre
el
emprendedor
y el
inversor”.
Conversamos
con
Gonzalo
días
después
de
su
ponencia
en
el
Salón
MI
Empresa
sobre
la
aplicación
de
los
Pactos
de
socios.
“Es
curioso
en
muchos
casos
no
se
suscribe
hasta
que
un
inversor
no
nos
obliga
a
ello.
Pero
es
un
documento
clave
para
salvaguardar
el
proyecto
empresarial
en
el
que
hay
que
entender
lo
que
se
está
firmando”.
Sr
Ulloa,
¿Cómo
se
gestionan
las
relaciones
entre
inversor
y
emprendedor?
Sobre
todo
estamos
ante
una
cuestión
de
comunicación.
Suele
percibirse
dificultades
en
este
sentido
tanto
en
las
negociaciones
como
en
la
gestación
del
posterior
pacto
de
socios.
Si
el
emprendedor
está
muy
metido
en
el
proyecto
no
acaba
muy
bien
de
ver
cuál
es
el
rol
del
inversor
realmente.
En
todo
este
proceso
son
claves
el
papel
de
los
asesores
estratégicos.
Uno
de
ellos
es
el
propio
asesor
jurídico
quien
tendrá
que
acercar
posturas
de
tal
forma
que
el
pacto
de
socios
sea
una
realidad
a
corto
plazo.
Nuestra
labor
es
traducir
lo
que
indican
las
partes
en
esa
negociación
y
que
ambas
partes
se
sientan
cómodas.
Es
el
intangible
que
un
abogado
debe
aportar
en
ese
proceso
de
negociación.
Lo
ideal
sería
que
tanto
emprendedor
como
inversor
se
pusieran
en
el
lugar
del
otro,
cuestión
que
no
siempre
sucede.
¿De
qué
forma
se
logra
que
la
entrada
de
ese
inversor
no
distorsione
un
proyecto
original?
Todo
depende
de
gestionar
bien
las
expectativas
que
uno
tenga.
Igual
pasa
en
cualquier
relación
profesional,
como
por
ejemplo,
la
del
abogado
con
su
cliente.
Casi
todas
las
expectativas
hay
que
gestionarlas
en
el
momento
de
la
negociación.
Es
fundamental
saber
qué
esperas
del
inversor
y
qué
puede
aportar
éste
al
proyecto.
Hay
también
determinados
Business
Angels
que,
por
conocer
bien
el
mercado,
pueden
pretender
estar
al
día
de
nuestro
proyecto.
Esta
iniciativa
deberá
verla
el
propio
emprendedor
como
algo
que
le
puede
beneficiar.
Hablar
de
este
acercamiento
me
obliga
a
preguntarle
si
la
cultura
financiera
de
nuestros
emprendedores
ha
mejorado…
Se
ha
avanzado
mucho
en
esta
cuestión.
Ahora
bien,
nuestro
país
vive
un
proceso
de
maduración
tanto
respecto
al
perfil
del
emprendedor
como
de
los
propios
inversores
existentes.
Dentro
de
tres
o
cuatro
años
cambiará
el
panorama.
Ahora
importamos
en
los
contratos
muchas
cláusulas
que
provienen
del
derecho
anglosajón.
En
esta
progresiva
profesionalización
hay
que
reconocer
que
ya
existen
algunos
emprendedores
con
las
skills
y
conocimientos
financieros
suficientes
para
entablar
una
negociación.
Dicho
esto
a
nuestros
emprendedores,
a
nivel
general,
aún
le
queda
mucho
trecho
en
su
desarrollo
como
tales.
Respecto
al
inversor,
hay
ya
un
circuito
de
Business
Angels
reconocidos
por
que
ya
han
tenido
éxito
a
nivel
empresarial.
Fuera
de
este
ámbito
también
se
percibe
que
falta
una
profesionalización
del
dinero.
En
este
contexto
el
papel
del
abogado
es
de
ver
como
se
estructura
la
citada
inversión.
¿Ha
cambiado
mucho
por
los
efectos
de
la
crisis
la
figura
del
Business
Angel
tradicional?
Nadie
pone
en
duda
el
reconocimiento
social
de
estos
profesionales
en
los
últimos
años
siempre
relacionados
con
el
mundo
de
Internet
aunque
no
es
un
grupo
numeroso.
Ahora
se
produce
un
movimiento
interesante.
Hay
incorporaciones
de
profesionales
que
vienen
de
sectores
distintos,
como
el
de
la
banca.
Su
parte
de
riesgo
de
la
inversión
no
va a
Bolsa
o
determinados
productos
financieros
sino
que
acaba
invirtiéndose
en
determinados
proyectos
empresariales.
El
papel
de
las
aceleradoras
y
escuelas
de
negocio
puede
ser
muy
útil
de
cara
a
que
estos
inversores
de
nuevo
cuño
logren
sus
objetivos.
¿En
un
contexto
como
el
actual,
convertir
a
desempleados
en
empresarios
emprendedores
puede
ser
una
de
las
claves
para
luchar
contra
nuestro
alto
índice
de
paro?
Es
posible
que
pueda
ser
una
de
las
soluciones
que
se
buscan
a
este
problema.
Realmente
de
lo
que
estamos
hablando
es
de
un
cambio
cultural
profundo
generado
desde
el
contexto
laboral
que
vivimos.
Vivimos
un
momento
parecido
al
de
EEUU
de
hace
unos
años.
Te
encuentras
con
muchos
profesionales
que
trabajan
por
su
cuenta
en
los
diferentes
eventos
de
networking
donde
acudes
para
buscar
negocio
o
posibles
partners.
De
todas
formas
el
momento
de
reestructuración
durará
varios
años
más.
Es
evidente
que
a
cualquier
emprendedor
le
cuesta
mucho
encontrar
socios
nuevos
para
su
proyecto
empresarial…
Igual
la
explicación
que
le
doy
es
algo
simplista.
Este
es
un
problema
de
personas
realmente.
Se
trata
de
compartir
unos
valores
y
una
misma
visión
empresarial
de
forma
progresiva.
Es
fundamental,
además
de
repartirse
las
competencias
en
el
proyecto,
haber
trabajado
juntos
antes
o
tener
un
conocimiento
de
cómo
son
nuestros
socios
laboralmente.
En
esta
tesitura
suscribir
un
Pacto
de
Socios
ayuda
bastante
al
desarrollo
posterior
del
negocio
de
cara
a
ver
cómo
se
va a
ir
reestructurando
la
propia
participación
de
cada
uno
de
ellos.
También
apuntar
la
necesidad
de
que
la
comunicación
fluya
entre
ellos.
Si
por
algún
motivo
te
equivocas
con
tus
socios,
debes
tenerlo
previsto
en
el
citado
Pacto
de
Socios
el
método
adecuado
menos
conflictivo
para
que
el
negocio
se
reestructure
sin
demasiados
traumas.
Proyecto
que
se
pone
en
marcha
y
suscribimos
su
correspondiente
Pacto
de
Socios…
Siempre
lo
recomendamos.
Los
hay
tan
sencillos
o
complejos
como
queramos.
Es
un
documento
que
recoge
todas
aquellas
cuestiones
sobre
la
gestión
o
toma
de
decisiones
de
la
empresa.
Si
estás
de
acuerdo
en
todo,
no
hay
motivo
para
dejarlo
por
escrito.
Y si
hay
diferencias
en
la
situación
de
los
socios
es
importante
reflejarlo.
Con
el
tiempo
podemos
encontrarnos
con
problemas
importantes
no
previstos.
Suscribir
un
Pacto
de
Socios
es
gestionar
una
historia
en
común
que
queremos
clarificar
para
que
no
existan
problemas.
Puedes
estar
de
acuerdo
en
el
arranque
del
proyecto
empresarial
pero,
por
diversas
circunstancias,
querer
revisarlo
a
los
tres
años.
Sobre
su
actualización,
¿Qué
elementos
debemos
tener
en
cuenta?
Especialmente
la
inversión
que
entra
en
la
compañía.
Se
trata
de
un
elemento
ajeno
no
contemplado
que
te
obliga
a la
actualización
del
Pacto
de
Socios.
Esperamos
contar
con
un
inversor
o
socio
estratégico
cuya
entrada
necesitamos.
Es
importante
para
el
emprendedor
visualizar
con
el
suficiente
tiempo
que
cada
ronda
de
inversión
que
pasa
su
proyecto
supone
cesión
de
derechos
a un
tercero.
Esto
hace
tener
una
visión
a
largo
plazo
de
la
actividad
empresarial
que
no
siempre
se
tiene.
Al
final
tienes
que
hacerte
la
pregunta
dentro
de
cinco
años
qué
porcentaje
tendrás
de
tu
propio
proyecto,
cuestión
que
a
veces
por
el
propio
día
a
día
que
uno
lleva
no
acaba
de
planteársela.
Igual
pasa
por
la
fidelización
con
stocks
options
a
socios
o
empleados
claves,
son
cuestiones
a
tener
en
cuenta
con
bastante
antelación.
¿Puedes
entonces,
tu
emprendedor
dueño
de
tu
proyecto
en
cinco
años,
ver
como
ya
no
controlas
el
mismo…?
Eso
es
así
y es
una
buena
noticia
para
el
propio
proyecto
empresarial.
Los
proyectos
crecen
gracias
a
los
préstamos
ajenos
o
por
que
le
das
entrada
en
tu
accionariado
a un
inversor.
Es
gente
que
cree
en
lo
que
haces
y
que
gracias
a su
inversión
el
propio
proyecto
crece
en
valor.
Dicho
esto,
no
siempre
la
entrada
de
inversión
genera
el
éxito
empresarial
que
buscamos.
Generado
el
conflicto
entre
socios,
¿es
la
vía
extrajudicial
el
mejor
método
para
que
la
sangre
realmente
no
llegue
al
río?
Es
evidente
que
es
una
forma
no
agresiva
de
resolver
los
problemas
entre
socios.
Aún
hay
que
ver
el
recorrido
que
tendrá
la
mediación
en
nuestro
país,
sabiendo
que
nuestra
Ley
aún
no
ha
cumplido
ni
un
año
de
vigencia.
Es
bueno
contar
con
profesionales
especialistas
en
estas
técnicas
que
te
puedan
ayudar
si
surge
un
problema.
Podemos
estar
ante
una
solución
más
flexible,
rápida
y
menos
traumática
realmente.
Un
Pacto
de
Socios
que
acaba
en
el
juzgado
es
una
mala
noticia.
En
el
mejor
de
los
casos
habría
una
solución
en
un
par
de
años
a
esa
cuestión
y es
posible
que
la
oportunidad
se
pierda.
¿Dentro
de
cinco
años,
tendrá
Gonzalo
Ulloa,
únicamente
un
tercio
de
las
acciones
de
You
&
Law?
Es
bastante
posible
que
sí.
Si
tienes
que
crecer
debes
rodearte
de
profesionales
cualificados,
involucrados
en
el
proyecto.
Funcionamos
como
una
start-up
y
eso
se
refleja
en
nuestra
prestación
de
servicios,
forma
de
pagos,
etc.
Completaremos
nuestras
habilidades
jurídicas
que
son
más
mercantiles
con
socios
en
la
parte
de
propiedad
intelectual;
fiscal
entre
otras
actividades.
Se
trata
de
acompañar
a
pymes
y
emprendedores
en
todo
aquello
que
podamos
desde
su
inicio
e ir
creciendo
con
ellos.
A
largo
plazo
no
veo
a
You
&
Law
como
un
gran
despacho
y sí
como
una
boutique
especializada
con
veinte
o
veinticinco
abogados
aportando
valor
añadido
en
nuestra
asesoría
jurídica
a
todos
esos
proyectos.
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