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Confiesa
que
esa
decisión
que
tomó
hace
cinco
años
para
crear
su
despacho
propio
no
fue
sencilla.
“Los
emprendedores
debemos
aprender
a
vivir
con
la
incertidumbre;
si
lo
sabes
asumir
a
diario,
ya
solo
se
trata
de
desarrollar
tu
negocio,
sabiendo
que
eres
bueno
en
lo
que
haces
y
que
tienes
un
hueco
en
el
mercado”.
Es
una
de
las
primeras
reflexiones
de
Pilar
Sánchez-Bleda
a
Lawyerpress
Emprende
cuando
empezamos
a
hablar
de
su
singladura
empresarial.
Sobre
el
sector
jurídico,
reconoce
que
es
fundamental
“diferenciarte
del
resto
y
que
los
clientes
perciban
el
valor
añadido
que
le
ofreces”.
Hoy
nadie
discute
que
Legal
&
Media
Advisers
es
una
boutique
legal
especializada
en
el
derecho
del
entretenimiento
y
ocio,
tan
competitiva
como
otros
despachos
de
mayor
tamaño.
“Reconozco
que
el
ritmo
de
trabajo
es
fuerte.
Este
despacho
que
cree
hace
cinco
años
mantiene
un
crecimiento
sostenido
importante
pese
a la
crisis.
Somos
fieles
a la
teoría
propia
nuestra
de
las
seis
E,
porque
encontramos
una
especialización;
desde
una
experiencia
contrastada
en
el
sector
legal
aportando
eficacia
desde
la
empatía
con
el
cliente.
Además
no
queremos
ser
los
mejores
sí
excelentes,
siempre
desde
la
ética
y
una
serie
de
valores
que
considero
clave
en
el
mundo
de
los
negocios.
A
nosotros
nos
ha
ido
bien
especializarnos,
pero
todo
depende
del
modelo
de
negocio
que
tengas
en
la
cabeza.
Si
realmente
puedes
ofrecerlo
desde
la
excelencia
y la
experiencia,
no
cabe
duda
que
es
un
punto
a
favor
en
este
entorno
tan
complejo.
Frente
a
esta
tendencia
y en
el
contexto
globalizador
que
vivimos,
hay
otros
compañeros
que
han
apostado
por
la
multidisciplinariedad.
Es
muy
importante
preguntarte,
¿qué
quiero
hacer?,
¿dónde
quiero
ir?
En
nuestro
caso,
es
evidente
que
el
sector
del
ocio
y
entretenimiento
tiene
aún
un
recorrido
importante
por
desarrollar.
Somos
conscientes
q6ue
nuestro
know
how
es
darle
el
valor
al
conocimiento
realmente.
No
es
casualidad
que
nuestro
claim
hable
de
que
“Para
ser
indispensable
hay
que
ser
diferente”.
Junto
a
esto
es
fundamental
organizar
bien
la
parte
económica
del
despacho
desde
un
Plan
de
Negocio
y
adquirir
ese
tipo
de
conocimientos
financieros
que
no
siempre
los
abogados
poseemos
para
ver
la
viabilidad
del
bufete.”
Conversamos
con
Pilar
en
las
amplias
instalaciones
de
su
despacho
en
el
Madrid
de
los
Austrias.
Techos
altos
y
espejos
grandes
llenos
de
luminosidad.
Prepara
su
viaje
a
Pamplona
para
participar
en
el
Congreso
de
Marketing
y
Patrocinio
Deportivo,
el
evento
de
referencia
para
los
profesionales
del
sector.
Sra
Sánchez-
Bleda,
¿Qué
le
hace
diferente
a
Legal
&
Media
Advisers
del
resto
de
bufetes
de
su
entorno?
Hay
varios
factores
que
nos
hacen
distintos
a
nuestra
competencia.
En
primer
lugar,
la
especialidad
en
una
rama
del
derecho,
como
es
la
del
ocio
y
entretenimiento,
hasta
ahora
minoritaria.
Luego
procuramos
trabajar
de
forma
rigurosa,
desde
la
excelencia,
eficacia,
y el
resto
de
la
teoría
de
las
seis
E
que
antes
le
comenté.
En
estos
tiempos
que
corren
debes
ser
excelente,
además
hay
que
ser
eficaz,
esta
sociedad
de
consumo
requiere
soluciones
inmediatas
y la
empatía,
como
actitud
por
la
que
te
pones
en
lugar
del
cliente
siendo
flexible,
especialmente
en
cuestión
de
honorarios.
Además
procuramos
ofrecer
otro
tipo
de
servicios
no
jurídicos,
lo
que
acaba
por
percibirnos
como
una
firma
diferente
a
las
demás.
¿Cómo
compagina
su
labor
de
dirección
con
el
trabajo
diario
de
los
clientes
del
despacho?
Es
complicado,
sobre
todo
si
eres
socio
unipersonal,
como
es
mi
caso.
Lo
ideal
sería
seguir
la
línea
de
la
Santísima
Trinidad,
que
señala
repartir
tu
tiempo
en
un
33
por
ciento,
entre
el
trabajo
diario,
la
gestión
y
ser
socio
pero
no
siempre
es
así.
Cuando
te
decides
a
montar
tu
propia
empresa
eres
un
abogado
/socio
director
las
24 h
del
dia
los
siete
días
de
la
semana.
Es
lo
lógico
es
tu
negocio
y
quieres
que
vaya
bien.
En
mi
opinión
es
clave
tanto
la
gestión
interna
con
los
profesionales
de
la
firma
como
la
externa
con
proveedores,
instituciones
y
clientes.
Es
fundamental
que
el
socio
director
esté
implicado
en
esa
gestión
interna.
Los
rrhh
de
una
empresa
son
claves,
si
los
puedes
gestionar
tú,
mejor
que
dejárselos
a
terceras
personas.
De
hecho,
una
tarde
a la
semana
la
dedico
a
esa
labor
interna.
A
conversar
con
los
profesionales
del
despacho
para
conocer
sus
inquietudes.
En
estos
momentos
estamos
creando
un
canal
online
para
poder
comentar
en
tiempo
real
cualquier
cuestión
que
surja.
Tus
profesionales
ahora
son
más
colaboradores
que
empleados.
Deben
sentirse
integrados
e
implicados
en
la
empresa.
Creo
que
la
gestión
del
capital
humano,
del
talento
que
tienes
en
tu
empresa
es
más
complicada
que
los
recursos
económicos
que
puedes
tener.
¿Y
sobre
la
gestión
externa
del
despacho?
En
esta
parte
de
la
gestión
concibo
la
comunicación
como
algo
esencial.
Recuerdo
que
incluso
en
los
primeros
momentos
del
bufete
ya
había
asignado
un
presupuesto
para
una
partida
de
Marketing
y
Desarrollo
de
Negocio.
Siempre
he
pensado
que
es
más
una
inversión
que
un
coste
en
sí y
en
Legal
&
Media
Advisers
hemos
contado
con
un
profesional
centrado
en
este
tipo
de
tareas.
También
un
día
a la
semana
revisamos
lo
que
se
está
haciendo
en
esta
doble
vertiente.
Siempre
tuve
claro
que
debíamos
estar
en
redes
sociales,
eso
sí
con
la
prudencia
que
supone
para
cualquier
abogado
esta
presencia.
Ya
alguien
dijo
que
para
que
las
cosas
cambien
no
se
puede
hacer
siempre
lo
mismo.
Lo
que
hacemos
con
nuestras
horas
facturables,
determina
el
presente,
aquellas
labores
que
hacemos
con
las
no
facturables
seguramente
configure
nuestro
futuro.
Aquí
es
donde
situamos
la
comunicación
hacia
fuera
de
la
que
hablamos.
Respecto
a
los
clientes
siempre
hay
que
estar
ahí.
Pese
a
que
dirijas
el
despacho
no
debes
desaparecer
de
esa
escena.
Hay
que
darse
cuenta
que
una
buena
gestión
de
tus
clientes
te
van
a
permitir
crecer
y
desarrollarte.
Habla
de
clientes
en
un
contexto
de
crisis,
¿Cómo
les
ve
ahora
en
estos
momentos?
Se
trata
sobre
todo
de
mantener
esa
relación
profesional
que
ha
surgido
entre
ambas
partes.
Tu
cliente
ya
sabe
que
eres
excelente
y
eficaz.
Ahora
se
trata
de
reforzar
esa
relación
y
que
no
se
sienta
abandonado.
Nosotros
ya
lo
hacemos
, el
mantener
reuniones
periódicas
para
saber
cómo
nos
perciben
y
que
valor
añadido
ven
a
nuestro
trabajo.
Junto
a
ellas,
hay
un
test
final
de
evaluación
que
hacemos
de
forma
anual.
Tener
ese
feedback
es
fundamental
en
un
negocio
como
el
de
la
abogacía.
La
experiencia
nos
dice
que
valoran
mucho
que
estés
ahí,
cerca
de
él
para
ayudarle
en
cuanto
necesite.
Al
final
logras
desarrollar
una
comunicación
continua
bidireccional
con
el
cliente
donde
los
tiempos
de
respuesta
deben
ser
rápidos.
¿Del
trabajo
de
los
medios
de
comunicación
que
es
lo
que
más
le
llama
la
atención?
Sobre
todo
que
deben
diferenciar
el
derecho
de
las
nuevas
tecnologías
del
de
entretenimiento
y
ocio,
que
son
dos
disciplinas
complementarias
pero
diferentes.
Aun
no
está
lo
suficientemente
arraigado
en
la
sociedad
española
y
los
propios
periodistas
no
acaban
de
diferenciarlo.
Se
trata
de
poderles
explicar
lo
que
es y
que
lo
entiendan.
Hay
que
hablar
de
las
películas
de
cine,
videojuegos;
desarrollo
de
apps
o
incluso
las
condiciones
de
privacidad
de
los
muros
de
Facebook
de
las
empresas
e
incluso
el
propio
sector
del
juego,
ahora
en
auge
cuando
se
cita
al
derecho
del
entretenimiento.
¿Qué
ventajas
tiene
ser
socio
unipersonal
de
un
negocio
en
estos
momentos?
Las
circunstancias
han
hecho
que
este
sea
el
modelo
de
negocio
en
la
actualidad.
Eso
no
quita
que
en
el
futuro
pudiera
cambiar
si
se
vieran
las
circunstancias
adecuadas.
De
momento,
al
ir
bien
el
negocio
no
he
tenido
inquietud
de
modificar
la
estructura
de
la
firma.
Sí
que
es
cierto
que
otras
firmas
me
propusieron
en
su
momento
unir
esfuerzos
y
convertirnos
en
el
área
de
negocio
de
esa
firma
especializada
en
ocio
y
entretenimiento.
Pero
hay
que
estudiarlo
con
calma.
¿Le
sorprende
el
auge
que
hay
en
este
sector
del
ocio
y
entretenimiento,
donde
empiezan
a
proliferan
despachos
de
abogados
centrados
en
esta
actividad?
La
dinamización
del
mercado
legal
es
evidente.
En
un
contexto
como
el
que
vivimos
no
es
de
extrañar
la
proliferación
de
boutiques
con
prestigiosos
abogados
a la
cabeza.
Es
el
mejor
exponente
del
emprendimiento
jurídico.
En
nuestro
sector,
si
lo
sabes
hacer
bien,
no
debes
temer
a la
competencia
que
siempre
es
sana.
Al
final
de
lo
que
se
trata
es
si
sabes
hacer
tu
trabajo
bien
o no
y el
tiempo
coloca
a
cada
uno
en
su
lugar.
Los
clientes
son
tus
mejores
jueces
siempre.
¿Y
en
este
sector
del
ocio
y
entretenimiento
cómo
está
afectando
el
IVA
cultural
al
sector?
Es
evidente
que
la
subida
de
impuestos
ha
tenido
un
impacto
negativo.
Pero
lo
que
más
cala
en
el
sector
es
la
actitud
de
nuestra
sociedad.
Se
han
descargado
más
ebooks
que
nunca
pero
la
facturación
ha
bajado
bastante.
Y es
que
las
descargas
ilegales
y el
concepto
de
todo
gratis
es
una
losa
para
el
desarrollo
de
nuestra
cultura.
Por
si
esto
fuera
poco,
ya
EEUU
anuncia
que
nuestro
país
va a
volver
a la
lista
negra
de
piratería,
cuestión
que
influirá
de
forma
negativa
en
la
industria
audiovisual.
Necesitamos,
no
tanto
nuevas
leyes
o
mejores
impuestos,
sino
un
cambio
de
mentalidad
para
romper
esta
tendencia
hacia
lo
clandestino.
Desde
la
infancia
habría
que
ir
explicando
a
los
más
jóvenes
cómo
acceder
a
esa
cultura
legal.
De
la
recién
aprobada
Agenda
Digital
por
nuestro
Gobierno,
¿Qué
podemos
esperar?
No
hay
soluciones
milagro
en
estos
momentos.
El
sector
del
ocio
y
entretenimiento
está
muy
tocado.
Que
se
potencie
el
marco
digital
puede
ser
positivo
pero
no
creo
que
vaya
a
traer
grandes
novedades
realmente.
Cuestiones
como
desarrollar
una
Ley
de
Mecenazgo,
similar
a la
que
hay
en
Francia,
para
que
determinados
inversores
pudieran
invertir
en
el
sector
audiovisual,
de
tal
forma
que
hasta
el
80
por
cien
de
esa
inversión
pudiera
tener
exenciones
fiscales.
Esto
haría
lograr
una
rentabilidad
inmediata
al
citado
inversor.
En
nuestro
país
tenemos
muy
buenos
productos
audiovisuales
que
no
se
están
moviendo
por
falta
de
financiación.
Sería
una
acción
a
poner
en
marcha,
complementada
con
otras
muchas
en
esa
misma
dirección.
Algo
se
intentó
en
el
cine,
a
través
de
las
Agrupaciones
de
Interés
Económico,
pero
el
retorno
de
la
inversión
es
bastante
lento.
También
es
necesario
un
cambio
en
la
actual
Ley
de
Propiedad
Intelectual.
El
sector
del
ocio
es
muy
dinámico
y va
siempre
por
delante
de
cualquier
normativa.
Esta
norma
de
1986
necesita
actualizarse
a la
realidad
actual
donde
los
derechos
de
comunicación
pública
a
través
de
Internet,
son
otra
realidad
palpable.
Después
de
más
de
veinticinco
años,
¿Qué
frena
a la
actualización
de
esa
Ley
de
Propiedad
Intelectual?
Hay
varios
elementos
que
confluyen
en
este
asunto.
Cuando
se
plantea
una
modificación
de
la
ley,
esa
dilación
que
hay
para
adaptarla
al
nuevo
entorno,
es
tan
grande
que
a
veces
llega
tarde
en
ese
momento
y el
borrador
legislativo
está
obsoleto.
Habría
que
crear
mecanismos
más
rapidos
para
gestionar
esta
nueva
normativa.
También
la
inercia
de
los
políticos
recomienda
siempre
esperar.
Es
como
si
fuera
esa
ley
que
siempre
está
en
la
recámara
y
nunca
acaba
de
salir.
¿Es
bueno
que
nuestro
país
tenga
tanta
normativa,
en
comparación
con
otros
como
Alemania
o
Francia?
Es
el
problema
de
hacer
las
cosas
con
demasiadas
prisas.
Las
leyes
salen
deficientes
y
hay
que
hacer
otras
que
complementen
sus
carencias.
Le
pongo
el
ejemplo
de
la
Ley
de
Tasas,
para
que
lo
entienda.
Aprobada
en
noviembre,
ahora
el
Gobierno
anuncia
una
norma
complementaria
a la
citada.
Concluimos,
¿Cómo
afronta
Legal
&
Media
Advisers
la
coyuntura
de
este
año
2013?
Es
evidente
que
estamos
ante
otro
reto
importante.
Hay
que
seguir
haciendo
lo
que
hacemos
de
forma
excelente
y
eficaz,
como
antes
le
mencioné
en
esta
entrevista.
Se
trata
de
cumplir
los
objetivos
fijados
desde
esas
seis
E
que
antes
le
comenté.
Desde
este
contexto
hay
que
ser
positivo
y
seguir
trabajando
en
la
misma
dirección.
He
prohibido
que
se
hable
de
crisis
(comenta
con
ironía)
en
el
despacho.
Tal
y
como
decía
Einstein
en
alguna
ocasión,
las
crisis
siempre
traen
progreso.
Habrá
que
ser
más
creativo
e
innovador
para
seguir
siendo
competitivo.
Posicionamiento,
reputación
y
networking
son
claves
para
cualquier
despacho
que
quiera
seguir
posicionado
en
su
nicho
de
mercado.
Ya
pasó
el
tiempo
de
estar
en
el
despacho,
ahora
los
abogados
tenemos
que
hacer
networking
y
mejorar
nuestras
habilidades
comerciales.
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