|
Mi
pasión
por
el
arbitraje
empezó
pronto.
Ya
desde
el
principio
de
la
práctica
profesional
me
sentí
atraído
por
esta
forma
alternativa
de
resolución
de
conflictos,
más
rápida,
práctica
y
económica
para
la
sociedad.
Por
este
motivo
el
hecho
de
haber
sido
invitado
–junto
con
otros
abogados
jóvenes-
por
el
ICAB
como
moderador
de
una
de
las
mesas
en
el
congreso
Back
to
the
Future
Second
Part:
An
In-House
View
(Barcelona; 24 y 26 de octubre)
supone
no
sólo
un
halago,
sino
un
reconocimiento
a la
trayectoria
de
las
nuevas
generaciones
de
juristas
que
se
están
dedicando
al
arbitraje.
El congreso contará con la participación
de
representantes
de
grandes
organizaciones
y
tribunales
arbitrales
nacionales
e
internacionales,
así
como
árbitros
y
abogados
–de
despacho
y de
empresa-
de
todo
el
mundo
que
nos
darán
su
opinión
y
nos
ilustrarán
con
su
experiencia.
La mesa que tendré el placer de moderar
atacará
un
tema
recurrente
para
los
abogados
de
empresa
que
afecta
a
los
despachos
y a
los
árbitros,
que
es
el
de
miedos
y
sospechas
que
se
ciernen
sobre
el
arbitraje
haciendo
sombra
sobre
la
imparcialidad
de
los
partícipes
y la
independencia
del
propio
sistema.
Se
debatirán
temas
como
¿qué
buscan
las
empresas?
¿cómo
quieren
que
sea
la
organización
de
los
arbitrajes
para
sentirse
cómodas?
¿qué
necesitan
para
notar
que
pueden
controlar
lo
que
está
ocurriendo
sin
dejar
totalmente
en
las
manos
de
terceros
la
tramitación
del
arbitraje?
¿cuándo
y
cómo
perciben
que
pierden
el
control?
Cuestiones
todas
ellas
que
se
analizarán,
tratando
de
involucrar
a
los
asistentes,
por
Jan-Michael
Ahrens,
Director
del
Departamento
de
Responsabilidad
Social
Corporativa
-
Infrastructures
&
Cities
de
SIEMENS
AG
(Alemania),
Carlos
Valls,
Abogado
y
árbitro,
socio
del
despacho
Fornesa
Prada
y
Fernández
Abogados
(España),
Peter
A.
Straub,
Abogado y árbitro, socio del despacho
Walder
Wyss
(Suiza),
Caroline
Bechtel,
miembro
del
Executive
Committee
de
DIS
(Institución
Alemana
de
Arbitraje)
(Alemania)
y
Manuel
de
Lorenzo,
Abogado
y
árbitro,
Director
del
Tribunal
Arbitral
de
Valencia
(España).
Sin
duda
alguna,
me
siento
orgulloso
de
la
trayectoria
profesional,
pero
también
académica,
que
me
ha
llevado
a
compartir
mesa
con
esos
profesionales
de
indudable
talento.
Coincidiendo
con
la
celebración
del
congreso
en
Barcelona,
también
el
25
de
octubre
de
2013
tendrá
lugar
en
la
Universidad
de
Lucerna
(Suiza),
la
presentación
del
CAS
in
Arbitration
organizado
de
forma
conjunta
por
la
Swiss
Arbitration
Academy
(SAA),
la
Universidad
de
Neuchâtel
(UNINE)
y la
propia
Universidad
de
Lucerna,
que
además
atribuir
a
quien
lo
supere
la
condición
de
Arbitration
Practitioner
(ArbP),
como
novedad
a
partir
de
este
curso
académico
permitirá
la
obtención
de
un
Certificate
of
Advanced
Studies
(CAS).
Tuve
el
honor
de
ser
el
primer
español
en
recibir
las
enseñanzas
impartidas
por
profesionales
de
reconocido
prestigio
internacional.
El
examen
de
los
nombres
tanto
del
consejo
académico
formado
por
Daniele
Favalli,
Xavier
Favre-Bulle,
Prof.
Andreas
Furrer,
Prof.
Daniel
Girsberger,
Philipp
Habegger,
Laurent
Killias,
Joachim
Knoll,
Prof.
Christoph
Müller,
Paolo
Michele
Patocchi
y
Urs
Weber-Stecher,
como
del
consejo
asesor
y de
otros
profesionales
que
imparten
las
clases,
da
cuenta
de
la
importancia
que
en
los
círculos
arbitrales
internacionales
se
concede
a
esta
Academia
y de
la
seriedad
con
la
que
se
dirigen
sus
enseñanzas.
Como
muestra
el
caso
de
Ryan
Reetz,
afincado
en
Miami
(Florida,
EE.UU.),
que
cruzó
el
Atlántico
para
impartirnos
una
jornada
de
prácticas
relacionadas
exclusivamente
con
la
organización
procedimental
del
arbitraje.
La
multiculturalidad
no
solo
viene
de
parte
del
profesorado
sino
que
también
se
percibe
entre
los
asistentes,
copando
entre
ambos
grupos
los
cuatro
continentes
(más)
habitados.
Esto
permite
mezclar
distintas
sensibilidades
que
ayudan
a
ampliar
las
miras
y a
disponer
de
más
recursos
cuando
se
encara
un
arbitraje.
La
comunidad
arbitral
es
especialmente
activa
y
organiza
de
forma
continua
eventos
relacionados
con
la
difusión
del
arbitraje
como
método
de
resolución
de
controversias,
y de
formación
de
sus
miembros.
Dado
el
inicial
carácter
reservado
y
confidencial
de
los
procedimientos
arbitrales,
se
agradecen
tales
iniciativas
que
permiten
que
quienes
dan
sus
primeros
pasos
en
este
ámbito
del
Derecho
puedan
aprender
de
las
experiencias
de
otros
profesionales.
Un
curso
como
el
CAS
in
Arbitration
va
más
allá configurándose como una herramienta
de
aprendizaje
extraordinaria
en
la
que
participan
figuras
internacionales
de
primera
línea
del
arbitraje.
Además,
la
organización
del
curso
en
módulos
trimestrales
permite
que
pueda
ser
compatible
con
la
actividad
laboral
de
los
asistentes.
No
me
cabe
duda
de
que
los
alumnos
a
esta
nueva
edición
del
CAS
in
Arbitration
van
a
disfrutar
aprendiendo
los
entresijos
del
arbitraje
y
compartiendo
las
experiencias
de
profesores
y
alumnos,
enriqueciendo
de
un
modo
natural
sus
conocimientos
sin
merma
del
nivel
de
exigencia
necesario
para
cumplir
con
el
propósito
del
propio
curso
y
estar
a la
altura
de
sus
organizadores.
|