|
Un
informe
global
de
KPMG
en
78
países
dibuja
el
papel
del
defraudador
en
el
mundo
de
los
negocios
Profesional
de
36 a
55
años,
con
una
media
de
seis
años
en
su
puesto
de
dirección
que
se
aprovecha
de
forma
ocasional
de
los
débiles
controles
internos
de
la
empresa
empleando
tecnología
cada
vez
más
sofisticada..
Así
es
el
perfil
del
defraudador
en
el
mundo
de
la
empresa
según
un
estudio
internacional
de
KPMG
en
78
países
con
596
casos
analizados,
de
ellos
20
españoles.
“Estamos
hablando
de
un
volumen
de
unos
50.000
millones
de
euros
anuales,
lo
que
supondría
el
PIB
de
Alemania
y un
5%
del
PIB
mundial”
explicó
a
los
periodistas
Ángel
Requena,
Socio
de
Forensic
de
esta
empresa
en
nuestro
país.
Este
tipo
de
conductas,
inevitables
en
cualquier
empresa
pese
a lo
complejo
del
control
viene
producido
por
el
llamado
triángulo
de
fraude
que
reúne
a la
oportunidad
con
la
motivación
y la
racionalización
a la
hora
de
realizar
esa
actividad.
Según
los
convocantes
de
esta
presentación,
este
informe
continuación
de
los
realizados
en
2007
y
2011
es
más
completo
y
deja
claro
que
el
fraude
se
estructura
en
tres
categorías
: “
Hay
una
primera
de
manejo
de
información
privilegiada,
una
segunda
de
malversación
o
alteración
de
bienes
monetarios
o no
y
una
tercera
que
desemboca
en
blanqueo
de
capitales,
corrupción
y
cohecho”,
subrayó
Requena.
Desde
su
punto
de
vista
el
nivel
de
fraude
es
similar
de
forma
proporcional
en
una
empresa
grande
que
en
una
pyme.
“Es
evidente
que
ahora
con
la
crisis
y la
nueva
normativa
penal
que
en
España
fija
la
responsabilidad
penal
de
las
personas
jurídicas
y la
necesidad
de
mayores
controles,
el
fraude
se
controla
mejor,
pero
no
existe
ningún
sistema
que
lo
detenga
de
forma
total”.
En
opinión
de
Alfonso
Bravo,
director
de
Forensic
de
KPMG
para
España,
las
primeras
horas
después
de
haberse
cometido
ese
fraude
en
la
empresa
son
decisivas
:”
Se
suele
detectar
bien
por
auditoría
interna
o
por
el
sistema
de
prevención
que
tiene
la
empresa
implantado;
otra
cosa
es
si
se
detecta
a
tiempo
o
no.
Pero
lo
fundamental
es
actuar
con
rapidez
para
procurar
recuperar
cuantos
más
activos
mejor”.
Y
volvió
a a
aludir
a la
necesidad
de
disponer
de
controles
o
planes
de
prevención,
que
como
sabe
el
lector
de
Lawyerpress
en
el
caso
español
son
obligatorios
tras
la
reforma
penal
de
diciembre
del
2010
y la
que
ahora
se
quiere
mejorar
y
que
está
en
trámite
parlamentario
en
estos
momentos.
¿Quién
defrauda
en
la
empresa?
Para
estos
expertos
que
han
hecho
este
estudio,
los
niveles
de
fraude
se
mantienen
en
un
ratio
similar
en
los
dos
últimos
años.
En
el
caso
de
España
se
detecta
con
mayor
profusión
en
sectores
como
finanzas;
infraestructuras,
telecomunicación
y
energias,
lo
que
no
significa
que
en
otros
ámbitos
no
se
produzca
“
Ese
defraudador
tiene
una
edad
entre
3y
55
años,
seis
años
de
media
en
la
empresa,
ocupa
un
puesto
directivo
o de
gestión
y
habitualmente
es
defraudador
ocasional
que
no
suele
actuar
e
solitario.
Hay
más
de
600
motivos
que
relacionan
la
comisión
del
fraude
con
móviles
económicos
tanto
de
lucro
como
de
apuros
en
la
familia”.
Sobre
los
delitos
más
comunes
el
56%
es
apropiación
indebida
de
activos;
el
40%
la
malversación
de
fondos
y el
27
por
ciento
son
fraudes
en
las
compras.
Desde
el
punto
de
vista
de
Bravo
, el
fraude
cambia
de
forma
contínua,
lo
que
le
hace
más
peligroso
más
aún
si
se
observa
que
hay
apoyo
tecnológico
en
muchas
ocasiones
que
se
suceden
este
tipo
de
actuaciones
“ Es
el
triangulo
del
fraude
formado
por
la
motivación,
lo
que
nos
incita
a
hacerlo;
la
oportunidad,
el
momento
en
el
que
se
da
ese
golpe
y la
racionalización,
la
justificación
al
mismo.
Es
fundamental
que
las
empresas
adviertan
este
cambio
y
adapten
sus
controles
a
este
rival
poderoso
que
cambia
de
forma
notable
de
manera
de
actuación”,
respaldó.
Desde
su
punto
de
vista
es
fundamental
que
las
empresas
mejoren
sus
controles
internos
con
lo
cual
ese
fraude
se
reduciría
de
forma
notable
“Aun
así
hay
que
darse
cuenta
que
puede
haber
defraudadores
que
conozcan
los
controles
y
sepan
saltarlos.
Es
clave
por
ello
trabajar
de
forma
activa
en
este
sentido”.
Por
último,
se
comentó
que
a
nivel
regional
se
detectaron
ciertas
diferencias:
A
nivel
global
uno
de
cada
tres
fraudes
estuvo
presente
el
soborno
y la
corrupción.
Este
porcentaje
varió
en
EEUU
(24%);
China
(48%)
los
países
miembros
de
la
CEI
(64%)
y
Africa
Occidental
(
67%).
El
50
por
cien
de
los
casos
investigados
en
EEUU
se
produjeron
en
un
entorno
muy
regulado,
a
igual
que
en
China
y en
la
CEI
en
un
33%.
Por
último,
en
Reino
Unido,
Canadá,
República
Checa
o
India
se
cometieron
más
casos
de
fraude
por
empleados
que
llevaban
trabajando
uno
a
cuatro
años
que
en
el
resto
de
los
países
consultados.
“Las
empresas
deben
anticiparse
a la
actividad
de
los
defraudadores,
que
emplean
dispositivos
inteligentes
y
utilizan
Internet,
con
controles
internos
flexibles”,
apuntó
Angel
Requena.
Puedes consultar el informe aquí:
http://goo.gl/wM29ZE
|