En
este
estudio
se
muestra
cómo
el
hecho
de
conseguir
un
puesto
de
trabajo
puede
ayudar
a
las
personas
a
salir
de
la
pobreza,
pero
solamente
en
la
mitad
de
los
casos:
ello
depende
en
gran
medida
del
tipo
de
puesto
de
trabajo
de
que
se
trate,
así
como
de
la
composición
del
hogar
y de
la
situación
del
cónyuge
en
el
mercado
de
trabajo.
«No
solamente
tenemos
que
prestar
atención
a la
creación
de
puestos
de
trabajo,
sino
también
a la
calidad
de
estos
últimos,
con
el
fin
de
lograr
una
recuperación
sostenible
que
no
reduzca
únicamente
el
desempleo,
sino
también
la
pobreza»,
subraya
László
Andor,
Comisario
de
Empleo,
Asuntos
Sociales
e
Inclusión.
Impacto
positivo
de
las
prestaciones
sociales
y de
desempleo
El
estudio
también
presenta
análisis
que
muestran
que,
contrariamente
a
las
creencias
más
habituales,
las
personas
que
reciben
prestaciones
de
desempleo
tienen
más
posibilidades
de
conseguir
un
puesto
de
trabajo
que
las
que
no
las
reciben
(en
igualdad
de
condiciones).
Esto
se
aplica
especialmente
a
los
sistemas
de
prestaciones
bien
concebidos
(por
ejemplo,
los
que
reducen
los
niveles
de
las
prestaciones
a lo
largo
del
tiempo),
junto
con
las
condiciones
adecuadas,
como
los
requisitos
para
buscar
un
puesto
de
trabajo.
Estos
sistemas
tienden
a
apoyar
la
mejora
de
la
adecuación
de
las
capacidades
a la
demanda
y,
de
esta
manera,
el
acceso
a
puestos
de
trabajo
de
mayor
calidad,
lo
cual,
a su
vez,
ayuda
a
las
personas
a
salir
de
la
pobreza.
También
se
destaca
que,
en
algunos
países,
como
por
ejemplo
en
Polonia
y
Bulgaria,
existen
grupos
significativos
de
desempleados
que
no
están
cubiertos
por
las
redes
de
seguridad
estándar
(prestaciones
de
desempleo
y
asistencia
social),
y
que
suelen
confiar
en
la
solidaridad
familiar
o el
trabajo
informal.
Los
desempleados
que
no
reciben
prestaciones
de
desempleo
tienen
menos
posibilidades
de
encontrar
un
puesto
de
trabajo
debido
a
que
es
menos
probable
que
sean
beneficiarios
de
medidas
de
activación,
por
lo
que
no
se
ven
obligados
a
buscar
un
puesto
de
trabajo
para
recibir
prestaciones.
Diferencias
entre
hombres
y
mujeres
Aunque
durante
la
crisis
se
hayan
reducido
algunas
de
las
diferencias
por
razón
de
género
a
las
que
tradicionalmente
se
han
enfrentado
las
mujeres
(en
gran
medida
debido
a
que
los
sectores
dominados
por
los
hombres
han
sido
los
más
afectados
por
la
crisis),
siguen
existiendo
diferencias
entre
hombres
y
mujeres
en
materia
de
participación
en
el
mercado
de
trabajo,
salarios
y
riesgo
de
pobreza.
Además,
las
mujeres
todavía
tienden
a
trabajar
menos
horas
en
total
que
los
hombres
y,
si
bien
esto
puede
reflejar
preferencias
individuales,
aún
sigue
desembocando
en
una
disminución
de
las
oportunidades
de
carrera,
una
menor
remuneración
y
menores
pensiones
en
el
futuro,
una
infrautilización
del
capital
humano
y,
de
esta
manera,
un
menor
crecimiento
económico
y
una
menor
prosperidad.
Por
tanto,
las
diferencias
entre
hombres
y
mujeres
pueden
provocar
costes
tanto
económicos
como
sociales,
y
deberían
ser
eficazmente
abordadas
en
los
casos
en
que
sean
consecuencia
de
barreras
o
limitaciones
sociales
o
institucionales.
Pueden
distinguirse
algunas
pautas
entre
los
Estados
miembros
en
relación
con
las
diferencias
entre
hombres
y
mujeres
en
cuanto
a
las
horas
trabajadas:
en
algunos
países
trabaja
un
porcentaje
elevado
de
mujeres,
pero
con
jornadas
laborales
relativamente
más
cortas
(por
ejemplo
en
los
Países
Bajos,
Alemania,
Austria
y
Reino
Unido),
mientras
que,
en
otros,
la
participación
femenina
es
inferior,
pero,
una
vez
trabajan,
las
mujeres
suelen
tener
jornadas
laborales
relativamente
más
largas
(como
sucede
en
muchos
países
de
la
Europa
central
y
oriental,
o en
España
e
Irlanda).
Solamente
algunos
Estados
miembros
(sobre
todo
los
países
nórdicos
y
bálticos)
tienen
éxito
a la
hora
de
combinar
unas
elevadas
tasas
de
empleo
de
las
mujeres
con
unas
diferencias
reducidas
entre
hombres
y
mujeres
en
cuanto
a
las
horas
trabajadas.
Se
observa
que
una
combinación
de
políticas
eficaz
debería
incluir
que
los
hombres
y
las
mujeres
tuvieran
el
mismo
tiempo
de
trabajo,
una
generalización
de
la
flexibilidad
laboral,
unos
incentivos
para
la
división
del
trabajo
no
remunerado
dentro
de
las
parejas
y
unas
estructuras
para
el
cuidado
de
niños
que
sean
favorables
al
empleo,
accesibles
y
asequibles,
con
unos
horarios
de
cuidado
diurno
más
dilatados.
La
dimensión
social
de
la
UEM
Las
divergencias
macroeconómicas,
sociales
y de
empleo,
que
se
siguen
ampliando,
ponen
en
peligro
los
objetivos
esenciales
de
la
UE,
tal
como
se
establecen
en
los
Tratados,
a
saber,
beneficiar
a
todos
sus
miembros
mediante
la
promoción
de
la
convergencia
económica
y
mejorar
la
vida
de
los
ciudadanos
de
los
Estados
miembros.
El
último
estudio
muestra
cómo
las
semillas
de
la
actual
divergencia
ya
se
habían
sembrado
en
los
primeros
años
de
la
existencia
del
euro,
ya
que
el
crecimiento
desequilibrado
en
algunos
Estados
miembros,
basado
en
una
acumulación
de
deuda
alimentada
por
unos
bajos
tipos
de
interés
y
unas
fuertes
entradas
de
capital,
estaba
a
menudo
asociado
a
una
evolución
decepcionante
de
la
productividad
y a
problemas
de
competitividad.
Al
no
existir
la
posibilidad
de
devaluar
la
moneda,
los
países
de
la
zona
del
euro
que
intentan
recuperar
la
competitividad
de
los
costes
deben
recurrir
a la
devaluación
interna
(contención
de
precios
y
salarios).
Esta
política,
sin
embargo,
tiene
sus
limitaciones
y
desventajas,
entre
las
que
destacan
el
incremento
del
desempleo
y
las
dificultades
sociales,
y su
eficacia
depende
de
muchos
factores,
como,
por
ejemplo,
la
apertura
de
la
economía,
la
intensidad
de
la
demanda
externa
y la
existencia
de
políticas
e
inversiones
que
refuercen
la
competitividad
no
relacionada
con
los
costes.
La
Comisión
propuso
un
mejor
seguimiento
de
la
evolución
del
empleo
y de
la
situación
social
en
su
Comunicación
de
la
Comisión
sobre
la
dimensión
social
de
la
UEM
de
octubre
de
2013
(véase
IP/13/893).
A
largo
plazo,
y
después
de
modificar
el
Tratado,
una
capacidad
fiscal
a
escala
de
la
UEM
con
una
función
de
absorción
de
choques
podría
complementar
los
actuales
instrumentos
de
coordinación.
Puede
consultarse
el
estudio
aquí:
http://ec.europa.eu/social/main.jsp?langId=en&catId=113