MARKETING

COMUNICACIÓN

INTERNET

FORMACIÓN

RRHH

PUBLISHING & EVENTS

DIRECTORIO

PORTADA

Noticias de Despachos

Operaciones

Vida Colegial Comunidad Legal Sistema Judicial Internacional
Arbitraje Mediación TIC Abogados Jóvenes Entrevistas Colaboraciones/Opinión Reportajes Agenda BLOGS LP emprende

LP emprende

 
Los gitanos en la UE : entre la inclusión y la discriminación
MADRID, 07 de MARZO de 2014 - LAWYERPRESS

Por Ricardo Ruiz de la Serna, Abogado, Profesor de Derecho (Universidad CEU-San Pablo), @RRdelaSerna

Ricardo Ruiz de la SernaCoincidiendo con el 8 de abril, Día internacional del Pueblo Gitano, la Comisión Europea ha publicado su informe sobre la ejecución del Marco de Estrategias Nacionales para la Integración de los Gitanos. Entre diez y doce millones de europeos son gitanos y constituyen la mayor minoría étnica de la Unión.
Durante siglos, los gitanos sufrieron persecuciones, todas las formas imaginables de discriminación y, finalmente, el exterminio a manos de los nazis y sus colaboradores. Raul Hillberg, el gran historiador del Holocausto, recuerda que ya en 1899 la policía de Múnich comenzó a hacer un seguimiento de los gitanos nómadas de Baviera y que en 1929 la oficina de información sobre la población gitana dependiente de la policía de Múnich se convirtió en la Oficina Central para Combatir a los Gitanos, dependiente de la Comisión Penal alemana.
Por otro lado, en estos mismos días, el Gobierno sueco ha publicado el Libro Blanco que recoge los padecimientos de los gitanos en Suecia durante más de 100 años. Desde los abortos forzados a la privación de ayudas sociales, Suecia ha demostrado estar a la altura de la Historia y que la grandeza de los pueblos se demuestra cuando pueden mirar cara a cara su pasado y asumir sus luces y sus sombras.
Los dos informes –el de la Comisión y el del Gobierno sueco- éste sobre el pasado y aquel sobre el presente y el futuro- plantean serios desafíos para cualquier jurista comprometido con los derechos humanos. La discriminación en los centros escolares sigue siendo una realidad de nuestros días y no solo una pesadilla del pasado. Los países más comprometidos –el informe señala a la República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Grecia- tienen que dedicar mayores esfuerzos a detener y revertir esta situación. Lo mismo cabe decir del abandono escolar, que en los niños gitanos es muy superior a los demás.
Por otra parte, las dificultades que los gitanos deben superar para integrarse en el mercado laboral demuestra que la gitanofobia sigue presente en las sociedades europeas. En especial, la doble marginación de las gitanas–por ser mujer y por ser gitana- requiere políticas especiales que cohonesten la superación de la pobreza con la superación del patriarcado. Los problemas de salud –especialmente en mujeres y niños gitanos- están vinculados con factores sociales, económicos y ambientales. Las distancias, el nomadismo, los problemas administrativos –que, a veces, son sin más burocráticos- la pobreza y la falta de educación crean una brecha entre el estado de salud de los gitanos y el del resto de los europeos.
En el fondo, hay problemas de inclusión social muy graves y un problema de discriminación que ninguna sociedad europea puede consentir. En diversos países europeos, durante años, se han venido creando instituciones y órganos que velan por la igualdad de los gitanos y tratan de evitar y denunciar los casos de discriminación. Así ha ocurrido en Bulgaria, la República Checa, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Letonia, Lituania, Rumanía, España y Suecia. Sin embargo, el propio informe señala que hay debilidades en casi todos los Estados cuando se trata de combatir la discriminación de forma efectiva.
Así, la situación de los gitanos en Europa hoy no permite demasiadas complacencias. Se han producido avances –el informe los recoge- pero hay señales de alarma. Ha habido problemas de eficacia y eficiencia en la inversión de los fondos destinados a la inclusión social de los gitanos. El propio informe arroja como una de sus conclusiones la necesidad de que la Comisión junto con los Estados supervise y evalúe la efectividad de su uso.
En lo que se refiere a España, el informe de la Comisión recoge los avances “significativos” en materia de educación, aunque muestra su preocupación por la alta tasa de abandono escolar, absentismo y discontinuidad en la educación formal. En el mercado de trabajo, se pide mayor atención para asegurar el acceso de los gitanos a los programas de empleo destinados al resto de los ciudadanos y la aplicación de medidas efectivas para garantizarlo en el nivel local. Se reconocen avances en políticas de vivienda y de salud, pero queda mucho por hacer para dar efectividad a las normas jurídicas contra la discriminación.
Por desgracia, esta última observación del informe a propósito de que las normas contra la discriminación sean efectivas me resulta bastante familiar. A pesar de que los sucesivos cambios normativos en distintos aspectos del ordenamiento jurídico –desde la persecución penal de la discriminación hasta la aprobación de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres- han ido marcando hitos significativos, seguimos estando muy lejos de garantizar la igualdad de todos los ciudadanos en sus diversas acepciones. En lo que se refiere a los gitanos, la práctica del Derecho sigue mostrando que lo tienen muy difícil en casi todo. Es especialmente clamorosa la situación de los gitanos rumanos, en quienes concurren además otras variables de discriminación como la pobreza o la extranjería.
Por otro lado, las ideologías más radicales están señalando en toda Europa a los gitanos como uno de los grupos responsables del deterioro de los servicios sociales o la inseguridad. En los últimos años, en Italia se han desmantelado sus campamentos (2008) o se han establecido otros para apartarlos del resto de la población y en Francia se ha expulsado a gitanos rumanos (2010). A veces, algunos subrayan que se trata de “gitanos rumanos” como si eso fuese determinante de algo; como si los gitanos rumanos no fuesen ciudadanos o no mereciesen el estándar de derechos humanos que todos merecemos y la Ley reconoce. Me hago cargo de todas las especificidades que se quieran, pero éstas deben considerarse para resolver sus problemas, no para discriminarlos. En Hungría el partido Jobbik es abiertamente gitanófobo –las distintas formas de odio suelen ir de la mano- mientras que el Frente Nacional de Marine Le Pen ha mejorado sus resultados electorales en las elecciones locales. A medida que los populismos crecen, lo hace el antigitanismo.
Queda, pues, mucho por hacer en Europa y, por lo que nos toca más directamente, en España. La Agencia Europea de Derechos Fundamentales recuerda que muchos gitanos siguen padeciendo discriminación y exclusión social en la UE. El círculo vicioso de discriminación, exclusión y pobreza aún no se ha roto. Así, junto al desafío de la gestión de los servicios sociales, está el de la garantía de los derechos fundamentales. Pedir justicia para otros significa arrojar luz sobre las injusticias instaladas en nuestra sociedad. Los gitanos llevan sufriéndolas siglos. Toda la historia de Occidente se inspira en la idea de que el ser humano goza de una dignidad intrínseca por el solo hecho de serlo. Ideas como la de democracia, libertad, igualdad o Estado de Derecho nacen de esta noción de dignidad que se remonta –con sus luces y sus sombras- a Atenas, Roma y Jerusalén. En tiempos de crisis como este, Europa se debate entre ser fiel a sí misma o arrojarse en brazos de aquellos que, so pretexto de salvarla, precipitarán su fracaso como ideal de razón, libertad e igualdad para todos. Uno de los cánones para valorar la efectividad de los derechos que tenemos por el solo hecho de vivir en Europa es la situación de los gitanos. Su olvido secular, el desprecio de su fascinante cultura, la discriminación y el exterminio imponen sobre nuestro continente la obligación de recordar y reparar estas injusticias.
Por eso, el Día internacional del Pueblo Gitano nos brinda la ocasión de reflexionar y actuar antes de que sea tarde y los discursos del odio –que culpan a los gitanos de su propia discriminación para agravarla después- hayan logrado cambiar los fundamentos de nociones como “derecho” o “ciudadano”, es decir, esas categorías jurídicas esenciales de las que durante siglos estuvieron excluidos los gitanos.

 

 

 

 

 

Buscar en lawyerpress.com

 

Suscribirse a nuestro Boletín semanal

Rafael Lara afirma que ” los secretarios judiciales están absolutamente preparados para hacerse cargo del Registro Civil”

 

 

 
Nosotros  /  Contacto  / MARKETING  / COMUNICACIÓN  / INTERNET  / DIRECTORIO DE BUFETES 

copyright, 2014 - Strong Element, S.L.  -  Peña Sacra 18  -  E-28260 Galapagar - Madrid  -  Spain -  Tel.: + 34 91 858 75 55  -  Fax: + 34 91 858 56 97   -   info@lawyerpress.com  -  www.lawyerpress.com - Aviso legal