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Hace unos días
tuvo
lugar
la
52
edición
del
congreso
de
la
AIJA)
en
Praga,
donde
participaron
durante
5
días
(26
al
30
de
agosto)
No
podía
ser
en
otra
ciudad
sino
Praga,
una
ciudad
milenaria
del
centro
de
Europa
con
un
singular
brío,
pletórica
historia,
ferviente
intensidad
e
ilustre
colorido
que
abrió
sus
puertas
a
esta
asociación
que
tiene
por
principal
objetivo
promover
la
cooperación
profesional
entre
abogados.
Tras pasar lluvia
el
día
de
la
recepción
y
ahuyentar
el
fantasma
de
la
posible
erupción
de
otro
volcán
islandés,
se
gestó
un
elocuente
congreso
cargado
de
energía
y
diversidad,
digno
de
una
ciudad
dinámica,
bohemia
y
moderna.
Pudimos
disfrutar
de
la
gran
mayoría
del
congreso
sin
sobresaltos
ya
que
todo
estaba
a
unos
metros
de
distancia,
envuelto
en
la
magia
de
la
ciudad
y la
excelente
organización
que
hizo
que
todo
transcurriera
de
forma
sutil
(incluso
durante
la
jornada
de “day-out”
o
día
libre
donde
la
lluvia
sorprendió
a
los
asistentes).
Que es un congreso
de
AIJA
sino
un
collage
de
cultura,
derecho,
intercambio
y
desarrollo
profesional,
es
una
oportunidad
de
ver
el
derecho
por
un
caleidoscopio
sutil
e
intenso
y de
poder
participar
de
un
abanico
de
encuentros
singulares,
como
distintos.
Se
conglomera
el
occidente
con
el
oriente
y el
sur
con
el
norte,
el
mediterráneo
se
converge
en
el
trópico
mientras
los
latinos
se
vuelcan
con
los
europeos
y
durante
un
periodo
el
mundo
fluye
sin
fronteras.
Como
ya
viene
siendo
habitual,
hubo
un
excelente
programa
científico,
coordinado
por
los
abogados
Martine
Hoogendoorn
y
Justus
Jansen
(miembros
del
Comité
Organizador).
El
referido
programa
se
estructuró
en
varias
sesiones
de
trabajo
y
talleres
en
los
que
participan
las
21
comisiones
de
AIJA.
Estas
comisiones
están
estructuradas
por
ramas
de
conocimiento
(fusiones
y
adquisiciones,
derecho
financiero
y
bancario,
derecho
fiscal,
derecho
laboral,
etc...).
En
mi
humilde
opinión,
destacó
la
sesión
de
trabajo
de
la
comisión
de
fusiones
y
adquisiciones
relativa
a “High
growth
companies
and
how
to
fund
them
– a
real
driver
of
economic
growth?”
y de
la
comisión
de
Propiedad
Intelectual
e
Industrial
y de
Derecho
de
las
Tecnologías
de
la
Información
relativa
a “Open
source
software
for
dummies:
Are
you
underestimating
technology
in
your
business
transactions?”.
No solo destacó
el
carácter
científico
del
congreso,
ya
que
también
el
Comité
Organizador
organizó
un
interesante
programa
social
que
incluyó:
(i)
la
ceremonia
de
apertura
que
se
celebró
en
la
Facultad
de
Derecho
de
la
Universidad
de
Praga
y
posterior
coctel
del
Monasterio
de
Santa
Inés;
el “Home
Hospitality”
del
que
detallaré
más
adelante;
el “Day
outt”
(que
tiene
como
fin
construir
relaciones
entre
los
miembros
y
permitir
que
se
presenten
los
candidatos
al
Comité
Ejecutivo,
entre
otros);
y
finalmente
la
cena
de
gala,
que
este
año,
se
celebró
en
la
Casa
Municipal
de
Praga.
En el marco del
congreso,
el
Comité
de
Derechos
Humanos
de
la
AIJA
organizó
el
jueves
por
la
mañana
una
carrera
Existen varios
elementos
diferenciadores
del
AIJA
frente
a
otras
asociaciones
pero
quizás
uno
de
los
eventos
que
más
la
distingue
y
diferencia
es
el “Home
Hospitality”
que
tuvo
lugar
el
jueves
por
la
noche.
Una
extraordinaria
tradición
y
fiel
reflejo
de
lo
que
es
la
esencia
de
AIJA,
a
través
de
la
cual,
los
abogados
locales
en
cada
Congreso
anual
abren
sus
casas
e
invitan
a
cenar
a
sus
colegas
de
otros
países
y
éstos,
les
corresponden
con
un
regalo
que
suele
ser
algún
producto
típico
de
sus
países
de
origen.
El “Home
Hospitality”
que
me
tocó
fue
sumamente
agradable,
distendido
y
diverso
(ya
que
hubo
hasta
8
diferentes
nacionalidades
con
origen
desde
el
báltico
hasta
los
andes).
Disfrutamos
de
una
barbacoa
en
uno
de
los
suburbios
de
Praga
en
un
magnifico
jardín
y
pasamos
una
agraciada
velada
en
el
verano
checo.
En lo que respecta
al ““Day
out
Al día siguiente
del
““Day
out”
y
como
parte
de
los
últimos
eventos
del
congreso,
tuvo
lugar
la
Asamblea
General
de
la
AIJA
donde,
entre
otros,
se
presenta
el
informe
de
los
miembros
del
“Bureau”
y
también
tiene
lugar
la
elección
del
primer
Vicepresidente
y de
los
nuevos
miembros
del
Comité
Ejecutivo
(tras
el
conteo
de
votos
al
final
de
la
referida
asamblea
tuve
la
fortuna
de
estar
en
el
grupo
de
los
nuevos
miembros
del
Comité
Ejecutivo
y
también
participé
formalmente
en
mi
primera
reunión
del
Comité
Ejecutivo
donde
se
dirimió
el
nombramiento
de
los
representantes
de
la
AIJA
en
cada
país
y
sobre
los
siguientes
eventos
que
se
organizarán
en
los
próximos
meses).
La
abogada
húngara
Orsolya
Görgényi
resultó
elegida
casi
por
unanimidad
como
nueva
vicepresidenta
de
la
AIJA.
El colofón del
congreso
fue
la
cena
de
gala
que
tuvo
lugar
en
la
Casa
Municipal
de
Praga
sita
en
la
Plaza
de
la
República
(es
un
auditorio
y un
punto
de
referencia
cívico
de
dicha
ciudad,
además
de
un
edificio
importante
en
la
historia
arquitectónica
y
algunos
le
consideran
como
la
obra
puntera
del
arte
modernista
checo).
Paso el congreso
de
AIJA
de
Praga,
se
vislumbra
el
próximo
congreso
que
tendrá
en
lugar
de
Londres
a
principios
de
septiembre
de
2015
y
queda
en
cada
uno
de
los
participantes
del
congreso
fortalecer
y
consolidar
las
relaciones
iniciadas
entre
abogados
asistentes.
Si algo distingue
al
AIJA
es
por
establecer
relaciones
e
incluso
amistades.
Es
difícil
encauzar
lo
que
es
el
AIJA
en
unas
palabras
pero
lo
que
es
innegable
es
el
privilegio
de
participar
en
una
asociación
tan
llena
de
entusiasmo,
energía
y
futuro.
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