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O quizá,
seguramente,
le
echaron
.Hay
muchas
formas
de
prescindir
de
un
colaborador
problemático
y la
más
usual
es
que
éste
dimita
por
crearle
una
situación
que
le
sea
inaguantable
e
insoportable,
conociendo
sus
flaquezas
caracterológicas.
Sencillamente
no
creo
que
el
cesado
se
haya
ido,
mas
bien
creo
que
se
ha
presidido
de
el,
o
por
emplear
un
termino
mas
liso
y
claro
le
han
echado
despidiéndole
sin
disimulo
ni
cortesía
de
clase
alguna
.Esto
ultimó
no
me
parece
bien.
Tampoco
me
pareció
bien
su
patética
despedida.
De
otra
parte,
el
cesado
estaba
elementalmente
equivocado
por
confundir
toscamente
una
Alcaldía
con
un
Ministerio.
Y le han
recordado
que
todos
o
casi
todos
los
actos
del
Gobierno
de
la
Nación
son
colegiados
y
generalmente
nunca
unipersonales.
Un
alcalde
es
un
alcalde
y un
ministro
es
un
ministro.
Un
Ministro
carece
de
la
autonomía
y
libertad
de
acción
que
tiene
el
primero
dentro
de
su
orbita
municipal
.La
distinción
es
elemental
y su
conocimiento
es
exigible
incuso
a un
político
novato,
que
no
lo
era
ni
muchísimo
menos.
Pero,
la
ceguera,
producida
por
diversas
causas,
hace
que
no
se
vea
y no
se
tenga
en
cuenta
tan
elemental
distinción.
Unos medios
audio-visuales,
en
sus
mesas
redondas
y
tertulias
le
han
calificado
como
un”
pésimo”
Ministro
de
Justicia.
No
cabe
duda
que
los
ha
habido
peores
pero
es
difícil
recordarlo,
y no
era
uno
si
no
una,
que
fue
para
llorar.
Por
suerte,
esta
no
hizo
nada.
De todos
formas,
el
cesado
dejo
tras
de
sí
un
desastroso
cúmulo
de
hostilidades
bien
ganado
a
pulso:
los
abogados,
los
jueces
y
magistrados,
los
fiscales,
los
procuradores,
los
secretarios
judiciales
y
demás
funcionarios,
se
producían
sobre
o
mejor
dicho
en
contra
él y
sobre
sus
decisiones,
con
un
supino
desprecio,
cuando
no
hasta
con
ira,
llegando
a
utilizar
la
tópica
de
los
insultos
variopintos
en
español
que
son
muchos
y
diferentes.
Porque
entre
otras
joyas,
lo
de
las
tasas
fue,
como
vulgarmente
se
dice
y
con
perdón,
un
“atraco”y
ya
me
ocupé
bastante,
con
cierto
detalle,
en
las
paginas
de
esta
revista
y
todavía
están
colgadas
en
los
muros
de
los
edificios
judiciales
el
“no
a
las
tasas”Y
no
digamos
los
justiciables.
Desde
luego,
a mi
juicio
quebrantaba
y
sigue
quebrantando
la
Constitución
concretamente
el
Derecho
fundamental
a la
igualdad,
proclamado
en
su
articulo
14.Que
los
ricos
tengan
mejor
posición
procesal
que
los
que
no
tienen
dinero,
no
solo
me
parece
inmoral,
y
sin
la
menor
sensibilidad
social,
si
no
ausencia
de
toda
democrática
mentalidad
política.
Más
vale
no
seguir
sobre
todo
detallando
los
improperios
que
lanzaba
en
su
contra,
y
esto
es
lo
peor
incluso
gente
de
su
mismo
partido,
de
cierta
quilificación
y
proximidad
presidencial.
El error,
en
el
fondo,
no
fue
suyo,
pues
él
no
ha
sido
mas
que
como
había
sido
siempre.
.El
endeudamiento
del
Ayuntamiento
de
Madrid
el
más
elevado
de
Europa.
Ya
no
voy
hacer
aquí,
un
perfil
de
su
caracterología
ni
siguiera
de
su
concreta
actuación
política
en
los
campos
por
los
que
ha
circulado:
autonómico,
municipal
y
nacional
.No
voy
a
unirme
al
foro,
muy
extendido
de
profesionales
que
se
pronunciaban
sobre
el
como
si
le
tuvieran
un
profundo
odio
o
desprecio,
que
manifestaba
sin
tapujo
alguno
y
los
peores
eran
aquellos
ciudadanos
pertenecientes
al
P.P
y a
su
mismas
entrañas.
Le va a
costar
mucho,
pero
mucho,
trabajo
regresar
a la
vida
política.
Si me lo
permite
le
daría
un
consejo
afectuoso:
Que se
dedique
a
disfrutar
de
lo
que
ya
tiene,
que
tiene
que
ser
bastante
y
escribir
sus
memorias
con
un
periodista
muy
espabilado,
pues
para
mi
es
ágrafo.
Que
yo
sepa
no
ha
escrito
ni
una
sola
línea
.Quizás
para
bien
de
los
incautos
lectores
.Que
siempre
los
hay.
No muchos
por
que
los
españoles
tienen
el
feo
vicio
de
la
incultura
y
somos
unos
de
los
países
de
la
U.E.
que
menos
libros
leen
y
también
menos
prensa
escrita.
“El
“Marca”
sigue
batiendo
record
de
ventas”
El ciudadano
español
se
ha
librado,
por
ahora,
de
otra
desaforada
revisión
del
Código
penal
vigente
mas
impresentable,
si
cabe,
según
anunciaba
la
reforma
divulgada.
También
se
ha
librado
de
un
peligro
mayor
como
era
la
caotisación
, de
la
justicia
con
una
anunciada
nueva
Ley
de
enjuiciamiento
criminal.
Como
se
dice
popularmente
“Que
Dios
nos
pille
confesados”
con
su
flamante
e
ignorado
sustituto.
Manuel
Cobo
del
Rosal,
Catedrático
de
Derecho
Penal
y
Abogado.
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