|
@LP_Hans
Que
la
ciencia
avanza
una
barbaridad
ya
es
algo
que
hemos
aprendido
con
el
avance
de
los
tiempos.
Que
estos
progresos
ya
nos
tocan
a
vivir
en
el
sector
legal,
también
nos
va
empezando
a
entrar
en
la
cabeza,
aunque
lentamente.
Pero
mientras
nos
estamos
disolviendo
en
el
debate
si
nuevas
tecnologías
como
Whatsapp
o
Redes
Sociales
sirven
para
los
despachos,
por
allí
fuera
se
ha
desatado
una
autentica
revolución,
de
la
cual
apenas
nos
alertan
aquí
allende
de
los
pirineos.
Salvo
la
firme
voz
de
Eva Bruch,
casi
nadie
observa
lo
que
está
cambiando
la
profesión
más
profundamente
que
la
crisis
económica
y
financiera.
Quizás
el
“más
por
menos”
que
predica
con
absoluta
certeza
Richard
Susskind,
quizás
los
avances
de
programación
y
tecnología,
quizás
una
mezcla
de
ambos
factores
impulsan
unos
cambios
que
más
bien
son
un
tsunami.
En
el
Reino
Unido,
River
View
Law
se
ha
lanzado
a
comercializar
su
programa
de
gestión
y
análisis
de
asuntos
o
mejor
dicho
proyectos
a
empresas
y
sus
departamentos
jurídicos.
Algunos
que
conocemos
aspectos
de
éstas
plataformas
ya
nos
hemos
quedado
maravillados
como
se
gestionan
los
proyectos,
como
se
comunica
entre
cliente
y
abogados
y
sus
equipos
mixtos
y
como
se
analiza
los
procesos
para
obtener
la
máxima
rentabilidad
y el
menor
coste
para
un
resultado
óptimo.
En
EEUU
la
antigua
Cleraspire
ya
tenia
operativo
una
plataforma
de
gestión
y
procesamiento
de
proyectos
legales
con
una
inversión
más
allá
de
los
6
millones
de
dólares,
para
integrar
abogados
in-house,
abogados
externos
y
dirección
de
empresa
en
un
entorno
que
parece
el
mismo
despacho
para
todos.
La
IT,
la
tecnología
de
la
información
está
cambiando
el
trabajo
del
abogado,
pero
no
porque
puede
enviar
emails,
Whatsapps
seguros
o
SMS
certificados.
Esos
avances
ya
los
damos
por
superados.
Ahora
se
trata
de
hacerse
una
idea
de
Artificial
Intelligence
(AI),
de
matter
management
y
por
fin
de
hacer
caso
a
Anna
Marra,
que
predica
hace
años
la
era
de
Legal
Proyect
Management.
Pues
el
LPM
ya
es
“state
of
the
art”
en
las
grandes
firmas
internacionales,
que
según
hemos
aprendido
la
semana
pasada
de
manos
de
ESADE
marcan
las
pautas.
Tenemos
un
estudio
reciente,
el
paisaje
de
la
tecnología
de
la
información
en
el
sector
legal,
que
nos
debería
sacar
de
la
merma
y
obligarnos
a
ponernos
las
pilas
para
preparar
los
euros
necesarios
para
invertir
en
ello
y
seguir
siendo
competitivos.
En
el
“Legal
IT
Landscape
2015”,
la
revista
Briefing
ha
encuestado
a
las
firmas
líderes
en
el
Reino
Unido
y en
EEUU
sobre
su
estrategias
en
IT y
sobre
las
tecnologías
clave.
todo
un
mapa
de
lo
que
hay
que
hacer
en
el
futuro
inmediato
si
queremos
competir
mínimamente:
www.lsn.co.uk/LITL2015.
Para
adelantarles
algunas
de
los
resultados
del
estudio
podemos
destacar
que
las
firmas
líder
en
el
Reino
Unido
invierten
el
4,1%
de
sus
ingresos
en
IT,
algo
por
debajo
de
otros
sectores,
pero
ya
parece
una
cifra
aceptable.
El
72%
de
las
firmas
trasladará
alguno
de
sus
servicios
de
IT a
la
nube
dentro
de
los
próximos
dos
años.
Y
para
el
apoyo
a
nuestra
amiga
y
bloggera
Anna
Marra
el
69%
de
las
firmas
cree
que
el
Legal
Project
Management
se
establecerá
en
un
plazo
de
dos
años
en
sus
firmas.
Y en
consecuencia
de
estos
avances,
tres
cuartas
partes
de
las
firmas
quieren
mejorar
la
comunicación
entre
clientes,
abogados
y
entre
los
equipos,
incluso
a
escala
global
y
mediante
plataformas
que
gestionan
la
disponibilidad
de
los
miembros
de
los
equipos
y
permitan
una
mayor
flexibilidad
a la
hora
de
trabajar
en
cualquier
punto
del
globo.
Pero
también
hay
ciertos
obstáculos
en
éste
avance
imparable.
El
57%
de
las
firmas
está
de
acuerdo
que
la
estructura
de
partnership
limita
la
inversión
de
las
firma
en
IT.
El
77%
esta
de
acurdo
que
hace
falta
recoger
y
analizar
más
y
mejor
datos
sobre
la
gestión
de
los
proyectos
para
obtener
los
márgenes
necesarios
en
éste
mundo
tan
competitivo.
Para
ello
hace
falta,
indican
más
del
80%
de
los
encuestados,
que
se
integren
los
diferentes
sistemas
de
IT.
Como
ven,
la
ciencia
avanza
una
barbaridad
y
requiere
esfuerzos
mentales
y
económicos
para
poder
afrontarla.
No
hay
que
perder
el
tiempo.
“The
Future
is
now”
decía
el
lema
del
Legal
Management
Forum. |