MARKETING

COMUNICACIÓN

INTERNET

FORMACIÓN

RRHH

PUBLISHING & EVENTS

DIRECTORIO

PORTADA

Noticias de Despachos

Operaciones

Vida Colegial Comunidad Legal Sistema Judicial Internacional
Arbitraje Mediación TIC Abogados Jóvenes Entrevistas Colaboraciones/Opinión Reportajes Agenda BLOGS LP emprende

OPINIÓN - ESPECIAL INJURIAS EN REDES SOCIALES

 

 

De injurias a personajes públicos y Twitter
MADRID, 25 de NOVIEMBRE de 2013 - LAWYERPRESS

Por Rubén Vázquez Romero. Abogado, socio fundador de Enatic, especializado en Derecho tecnológico y Redes Sociales.

Rubén Vázquez RomeroLa pasada semana conocíamos la Sentencia 100/2013, por la cual se condenaba a la persona detrás de un usuario de Twitter por una falta continuada de injurias contra la periodista Sara Solomando a través de la mencionada red.

Que se den este tipo de hechos no es nada nuevo, ya en los casos de
 Eva Hache  y Juanma Castaño  pudimos ver situaciones similares, aunque bien es cierto que en estos casos la importancia del hecho era superior, ya que se trataba de amenazas de muerte contra ambos a través de la Red Social, es decir, un delito de amenazas y no una falta como en este caso.

Con estos ejemplos quiero poner de relieve cómo parece que Twitter se ha transformado en un nido para la comisión de delitos y faltas a personajes públicos por parte de algunos usuarios, que, creen que escudados en la “supuesta impunidad de Internet”, pueden hacer o decir lo que les venga en gana (sino que le pregunten a Arturo Pérez Reverte cada Domingo cuando lo tildan de todo un poco con sus tweets), no obstante, esta apariencia, no le priva de un carácter ilegal y punible, y esta sentencia a la que nos referimos es ejemplo de ello.

En la misma el juez condena por una falta continuada de injurias leves del artículo 620 del código penal por las expresiones vertidas en Twitter contra la periodista , por la que impone al tuitero la sanción de 20 días multa, con cuota de 6 Euros diarios, así como una responsabilidad civil por los daños de 450 Euros por dichas expresiones.

Para ello, el magistrado interpreta que las expresiones vertidas por el tuitero son objetivamente lesionantes de la honra, el crédito o la estima de la denunciante, independientemente del perfil público de la misma como periodista.

Y es en este sentido donde la sentencia destaca en varios sentidos:

Por un lado, y destaca por la interpretación que hace del tipo delictivo para el supuesto de las redes sociales , ya que con la misma prácticamente cualquier tuit puede ser considerado como injurioso (Independientemente a que en este caso existan tweets que desde mi punto de vista, si que deben ser considerados como tales, mientras que otros no, y que su señoría mete en un mismo saco) siempre y cuando al receptor del mismo no le guste, dado que el Juez no valora en la sentencia, ni el condicionante de los 140 caracteres (Es decir, poco margen para la explicación) ni las circunstancias o contexto de la conversación donde se llevan a cabo, o al menos, no se puede inferir de la redacción de la sentencia, con el riesgo que esto supone en el caso de ser extrapolado a otros casos.

Con esto no quiero decir que la Sentencia sea incorrecta, todo lo contrario, lo es por ciertas manifestaciones realizadas por el usuario de Twitter que ha sido condenado, no obstante, sí que echo en falta en la Sentencia que se contextualice la emisión de dichos mensajes, porque sino en otros casos sí que puede dar lugar a sentencias manifiestamente injustas, toda vez que Twitter no presenta los mismos condicionantes, las mismas circunstancias y el mismo contexto, en síntesis , que la vida real, por lo que el mismo debe ser tenido en cuenta a la hora de dictar una sentencia como esta.

Por otro lado, destaca como el Juez sí que aprecia el carácter público de la periodista, insistiendo en dotarle de la misma protección jurídica que se le daría a cualquier particular “Anónimo” de la red, algo que debería entenderse como normal, pero que la propia actividad de las redes sociales ha desvirtuado completamente, por motivos como los expresados en párrafos anteriores.

A su vez, otro elemento destacado de esta Sentencia 100/2013 del Juzgado de Instrucción nº 1 de Cáceres, es la indemnización por daños a favor de la periodista de 450 Euros, y digo esto porque el importe no se justifica en ningún momento de la Sentencia, y con ello se pierde una gran oportunidad para poder modular los importes por indemnización en este tipo de caso, ya que no es lo mismo un tuit aislado de un usuario al que siguen 100 personas, que el de uno al que siguen 10.000, ni si dicho tweet no tiene más trascendencia más allá de la emisión del mismo, o en su contra, es retuiteado por más de cien personas, ya que en ambos casos, el alcance de dichas injurias puede variar enormemente, y con esto, queda a su vez expuesta la importancia de contextualizar las injurias dentro de una red social como Twitter.

En resumen, y desde mi punto de vista, una sentencia poco acertada a nivel técnico, que desaprovecha la oportunidad para contextualizar el tipo de injurias en redes sociales y otorgarle mayor o menor trascendencia en función tanto del número de usuarios de la conversación como de los perfiles que intervienen en la misma, pero no obstante, correcta.
 


 
 

 

 

Buscar en lawyerpress.com

 

 

 

 
 
Nosotros  /  Contacto  / MARKETING  / COMUNICACIÓN  / INTERNET  / DIRECTORIO DE BUFETES  / 

copyright, 2013 - Strong Element, S.L.  -  Peña Sacra 18  -  E-28260 Galapagar - Madrid  -  Spain -  Tel.: + 34 91 858 75 55  -  Fax: + 34 91 858 56 97   -   info@lawyerpress.com  -  www.lawyerpress.com - Aviso legal