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Tierra de hombres-
España,
como
miembro
de
la
Federación
Internacional
Terre
des
hommes,
considera
inaceptable
y
condena
de
manera
firme
las
operaciones
que
intentan
frenar
el
cruce
de
refugiados
hacia
y
dentro
de
Europa,
ya
que
están
vulnerando
los
derechos
fundamentales
de
seres
humanos,
sobre
todo,
niños
y
niñas
inocentes.
Todos
los
gobiernos
europeos,
incluidos
los
no
miembros
de
la
UE,
con
el
respaldo
de
las
instituciones,
deben
poner
en
marcha
de
inmediato
una
estrategia
de
ayuda
común
para
los
niños
y
sus
familias
que
están
huyendo
de
las
zonas
de
guerra.
Desde
el
CGAE
se
señala
que
ante
la
importante
crisis
migratoria
que
se
está
produciendo
en
Europa,
se
recuerda
que
los
Estados
que
conforman
la
UE
están
obligados
a
dar
asistencia
a
refugiados
y a
personas
desplazadas
en
cumplimiento
del
derecho
de
la
Unión,
basado
en
los
principios
de
solidaridad
y
cooperación
administrativa
entre
los
estados
miembros.
La
negativa
a
acatar
el
derecho
de
la
UE
no
solo
pone
en
peligro
las
bases
jurídicas
de
la
misma,
y en
particular
el
derecho
a la
libre
circulación
de
personas,
sino
que
su
violación,
en
especial
si
se
aplica
a un
número
amplio
de
personas
como
en
la
presente
crisis
migratoria,
puede
dar
lugar
a la
imputación
del
estado
responsable
de
un
crimen
internacional.
Ambas
instituciones
señalan
que
es
vergonzoso
que
los
gobiernos
nacionales
recurran
al
cierre
de
sus
fronteras,
sobre
todo
a
través
de
la
edificación
de
muros
y
alambres
de
espino.
La
construcción
del
"muro
de
Hungría"
se
ha
convertido
ya
en
el
símbolo
de
la
vergüenza
de
la
"Fortaleza
de
Europa".
Para
esta
ONG
se
señala
que
la
protección
de
los
refugiados
una
cuestión
de
dignidad
humana
y de
obligación
internacional.
Las
personas
refugiadas
no
pueden
ser
privadas
de
su
derecho
a la
protección
internacional,
al
agua,
la
alimentación,
el
refugio
y
asistencia
médica,
así
como
a la
asistencia
jurídica
y el
apoyo
psico-social,
en
particular
los
niños
y
niñas,
colectivo
altamente
vulnerable,
quienes
acaban
traumatizados
ante
la
dramática
situación
que
están
viviendo.
Los
gobiernos
estatales
tienen
la
obligación
de
proporcionar
asistencia
y
protección
a la
infancia
independientemente
de
su
estatus
migratorio.
Sin
embargo,
este
tipo
de
asistencia
directa
se
llevan
a
cabo,
cada
vez
más,
por
ciudadanos
voluntarios
locales
que
muestran
su
solidaridad
y
compromiso,
junto
con
asociaciones
locales
y
ONG.
Pero
los
gobiernos
deben
ejercer
sus
responsabilidades
públicas
y
dar
una
respuesta
concreta
y a
largo
plazo
en
Europa.
Así,
Tierra
de
hombres
reitera
su
demanda
de
la
apertura
inmediata
de
"corredores
humanitarios"
para
el
acceso
directo
de
los
refugiados
a la
protección
internacional
y el
asilo
al
que
tienen
derecho.
Consideramos
que
es
la
única
manera
de
gestionar
y
planificar
el
flujo
de
refugiados
sin
dejarlos
a
merced
de
traficantes
y
tratantes.
Desde
principios
del
2015,
265.000
personas
refugiadas
han
cruzado
el
mar
Mediterráneo.
Miles
más
están
cruzando
Turquía
y
los
Balcanes
por
fronteras
terrestres,
entre
ellos,
un
creciente
número
de
niños
y
niñas,
incluidos
los
no
acompañados,
menores
sin
una
ruta
segura
y
legal
en
Europa,
que
se
ven
obligados
a
poner
sus
vidas
en
peligro
para
alcanazar
una
nueva
vida.
Además
de
una
respuesta
sostenible
para
la
situación
de
emergencia
humanitaria
que
están
viviendo
los
migrantes
en
Europa,
Tierra
de
hombres
hace
un
llamamiento
a
los
gobiernos
europeos
y a
los
donantes
para
aumentar
su
ayuda
a
Siria,
Oriente
Medio
y
África
del
Este,
puntos
de
origen
de
la
mayoría
de
los
refugiados
y
donde
muchos
proyectos
de
ayuda
humanitaria
están
en
riesgo
debido
a la
falta
de
fondos.
Campaña
Destino
Incierto,
protección
de
la
niñez
en
movimiento
Para
proteger
a
estos
niños
y
niñas
en
movimiento,
Tierra
de
hombres
lleva
a
cabo
"Destino
Incierto",
una
campaña
internacional
a
través
de
la
cual
estamos
ayudando
a
más
de
200.000
niños
y
niñas
migrantes
en
todo
el
mundo,
incluyendo
fronteras
terrestres
y
marítimas.
Se
estima
que
214
millones
de
personas
en
todo
el
mundo
son
migrantes
internacionales.
740
millones
son
migrantes
internos.
La
juventud
representa
una
gran
parte
de
los
inmigrantes
procedentes
de
países
en
desarrollo,
alrededor
de
un
tercio
tiene
entre
12 y
25
años
de
edad.
En
los
próximos
años,
el
número
de
niños
y
niñas,
adolescentes
y
jóvenes
en
movimiento
probablemente
irá
en
aumento,
sin
embargo,
sus
necesidades
e
intereses
son
frecuentemente
temas
ausentes
en
el
orden
del
día
de
las
autoridades
gubernamentales.
La
opinión
pública
tiende
a
percibir
la
niñez
en
movimiento
como
una
amenaza,
ya
que
estos
menores
son
a
menudo
sujetos
de
enjuiciamiento,
detención
o un
retorno
inseguro.
Según
la
Convención
de
la
ONU
sobre
los
Derechos
del
Niño,
los
gobiernos
tienen
la
obligación
de
proteger
a
todos
los
niños
y
niñas
-
incluyendo
la
niñez
en
movimiento.
Sin
embargo,
no
siempre
las
medidas
utilizadas
logran
garantizar
su
protección. |