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El
abogado
de
empresa
busca
su
sitio
en
este
mundo
global
y
reivindica
los
mismos
derechos
que
sus
colegas
que
trabajan
en
despachos
externos.
Abogados
procedentes
de
colegios
de
Barcelona,
Bilbao,
Valencia
en
colaboración
con
la
Sección
de
Abogados
de
Empresa
del
ICAM
organizaron
una
jornada
de
trabajo
para
analizar
su
independencia
profesional
en
el
contexto
de
los
fallos
conocidos
del
TJUE.
En
esta
oportunidad,
la
organización
invitada
fue
ECLA,
organización
internacional
de
abogados
inhouse,
quien
en
colaboración
con
la
firma
DLA
PIPER
y
gracias
a su
socio
Juan
Jiménez-Laiglesia
presentaron
un
estudio
en
medio
centenar
de
jurisdicciones
sobre
la
situación
del
secreto
profesional
o
legal
profesional
privilege.
Los
abogados
in
house
españoles
se
plantean
trabajar
de
forma
conjunta
a
nivel
nacional
para
defender
sus
intereses
y
estudian,
en
principio
de
forma
voluntaria,
crear
una
cláusula
en
sus
contratos
que
les
ayude
a
preservar
esa
independencia.
Al
mismo
tiempo
reclaman
apoyo
de
los
Colegios
de
Abogados
de
cara
a su
ejercicio
profesional,
no
en
vano
en
nuestro
país
para
ejercer
como
abogado
de
empresa
hay
que
estar
colegiado
en
dichas
entidades
colegiales.
Los
abogados
de
empresa
o
inhouse
en
nuestro
país
muestran
su
preocupación
ante
diversos
fallos
del
TJUE
que
señalan
que
por
su
relación
laboral
no
son
independientes.
Las
sentencias
Azko
(
2010)
y
Puke
(2012)
siembran
dudas
sobre
esa
independencia
y
cuestionan
su
derecho
al
secreto
profesional
en
su
relación
con
el
cliente.
“Son
sentencias
que
no
han
profundizado
en
nuestra
problemática
y no
han
analizado
nuestra
manera
de
ejercer
la
profesión”;
comenta
Estíbaliz
Gallego,
presidenta
de
la
Sección
de
Abogados
de
Empresa
del
ICAM.
De
momento
en
España,
la
legislación
y el
futuro
Estatuto
de
la
Abogacía
parece
que
apoya
al
propio
abogado
inhouse
y
sus
derechos
mientras
que
en
países
como
Francia
o
Italia
esta
situación
es
totalmente
diferente
y
carecen
del
citado
secreto
profesional.
“En
este
contexto,
los
Colegios
de
Abogados
deben
ser
proactivos
y
darnos
el
amparo
necesario
a
nuestra
profesión
cuando
lo
necesitemos”,
subraya.
De
hecho
el
propio
ICAM
en
el
2010
realizo
una
Declaración
Institucional
a
favor
de
este
colectivo
bastante
significativa,
reconociendo
muchos
de
sus
derechos
como
letrado.
Para
este
jurista
con
la
que
nuestra
publicación
ya
ha
estado
en
contacto
en
alguna
ocasión,
aún
la
profesión
de
abogado
in
house
es
muy
desconocida
para
la
mayoría
de
letrados
de
su
entorno.
“Sabemos
que
la
reforma
que
viene
en
la
futura
Ley
de
Servicios
y
Colegios
Profesionales,
ahora
apartada
por
el
actual
Gobierno,
tiene
claro
que
profesionales
como
nosotros
no
necesitan
la
colegiación
obligatoria
y
cuestiona
también
otros
derechos
lo
que
podría
ser
contraproducente
para
nuestra
actividad”.
Desde
su
punto
de
vista
ha
llegado
el
momento
para
que
todo
el
colectivo
de
profesionales
inhouse
se
una
y
trabaje
en
la
misma
dirección
de
cara
a
preservar
a
estos
profesionales
en
la
actividad
jurídica.
Desde
el
ICAM
se
ha
creado
esta
Sección
de
Abogados
de
Empresa
vertebrada
en
dos
grupos
de
trabajo
activos
y en
otros
dos,
Carreras
Profesionales
y
Compliance
que
se
pondrán
en
marcha
muy
a
corto
plazo.
“ En
estos
momentos
el
papel
del
abogado
inhouse,
tras
la
reforma
del
Código
Penal
es
muy
importante.
En
muchos
casos
realiza
tareas
de
Compliance
Officer,
centrado
en
la
prevención
y
detección
de
los
delitos”,
indica.
También
espera
que
el
definitivo
Estatuto
de
la
Abogacía
sea
un
texto
que
proteja
sus
derechos
más
necesarios
como
profesionales.
Entre
los
asistentes
a
esta
jornada,
organizada
por
el
ICAM,
Rafael
del
Rosal,
Director
de
Estrategia
Corporativa
de
la
institución
y
muchos
años
vinculado
al
área
de
Deontología
del
colegio
madrileño.
“Los
fallos
del
TJUE
sobre
el
abogado
de
empresa
solo
crean
una
corriente
errática
y
equivocada.
Cifrar
el
secreto
profesional
de
estos
letrados
en
su
nivel
de
independencia
es
un
error
importante
y
engañoso.
No
hay
abogados
más
independientes
que
otros
porque
estén
fuera
del
ámbito
empresarial”,
comenta.
Para
este
experto
jurista
todos
los
abogados
deben
estar
protegidos
en
ese
secreto
profesional
“es
muy
posible
que
el
próximo
Estatuto
de
la
Abogacía
tenga
que
recoger
un
apartado
concreto
para
estos
profesionales
a
nivel
de
regulación.”.
En
su
opinión,
no
queda
claro
que
un
país
como
el
nuestro
pueda
verse
influenciado
por
países
vecinos
como
Francia
e
Italia
donde
los
abogados
in
house
carecen
de
del
citado
secreto
profesional.
Para
Del
Rosal
que
los
abogados
de
empresa
pidan
más
amparo
a
sus
Colegios
de
Abogados
en
el
ejercicio
de
su
trabajo
es
algo
lógico
“ y
las
entidades
colegiales
tendrán
que
hacerlo
,
igual
que
hacen
con
otros
profesionales
del
Derecho
en
sus
tareas
de
defensa”,
subraya.
Estudio
sobre
el
secreto
profesional
Otro
de
los
momentos
de
esta
jornada
fue
la
presentación
por
parte
de
Juan
Jiménez-Laiglesia
del
estudio
que
sobre
el
Legal
Professional
Privilege
o
secreto
profesional
ha
elaborado
el
despacho
multinacional
DLA
PIPER
para
ECLA,
la
mayor
organización
de
abogados
de
empresa
del
mundo,
similar
en
su
poderío
y
representatividad
a
las
IBA
o
ABA
de
los
abogados
externos.
Este
estudio
analiza
medio
centenar
de
jurisdicciones
y el
posicionamiento
del
abogado
inhouse
dentro
de
cada
una
de
ellas.
“Creemos
en
la
utilidad
de
este
informe,
sobre
todo
para
empresas
multinacionales
con
presencia
en
diferentes
países
del
mundo,
cuestión
que
hace
que
la
situación
de
estos
profesionales
pueda
ser
distinta
en
cada
uno
de
ellos”,
indica.
Nuestro
interlocutor
nos
advierte
que
esta
práctica
no
está
armonizada
en
Europa
y
que
se
han
ido
construyendo
jurisprudencialmente.
“Las
reglas
se
han
construido
alrededor
de
la
normativa
de
competencia
y el
legal
profesional
privilege
está
limitado
a
potestad
inspectora
de
las
actividades
de
competencia”,
aclara.
Este
detallado
informe
analiza
tres
cuestiones
en
profundidad:
“En
primer
lugar
como
se
ha
definido
el
concepto
de
Legal
Professional
Privilege
en
esa
jurisdicción;
su
alcance
si
engloba
a
abogado
inhouse
o
externo
o
los
dos
y en
qué
medida
respecto
a
que
tipos
de
documentos
y
por
último
se
han
analizado
casos
recientes
en
cada
una
de
las
jurisdicciones”
explica
nuestro
interlocutor.
Revisando
el
estudio
se
observa
el
contraste
entre
países
como
Inglaterra,
Gales,
Grecia,
Holanda,
Noruega,
Dinamarca
o
Bélgica
donde
el
inhouse
councel
tiene
el
mismo
grado
de
Legal
Professional
Privilege
que
un
abogado
externo”.
En
el
otro
lado,
Francia,
Alemania,
España
e
Italia
no
tienen
este
derecho
desarrollado
para
sus
abogados
inhouse
de
una
forma
completa.
“Hay
alguna
discriminación
por
estar
sujeto
a un
contrato
laboral
determinado”,
aclara.
De
cara
al
futuro,
los
creadores
de
este
estudio
van
a
profundizar
en
jurisdicciones
de
Africa
y
América
del
Sur,
ahora
poco
presentes
en
el
estudio.
Para
este
letrado,
la
distinción
entre
abogado
externo
e
interno
es
artificial.
“Te
puedes
encontrar
con
abogados
externos
con
uno
y
dos
clientes
a lo
largo
de
su
carrera
profesional.
Al
mismo
tiempo
se
observa
mucha
movilidad
en
la
profesión,
lo
que
hace
que
un
abogado
externo
pueda
recalar
en
una
empresa,
o al
revés”.
Desde
su
punto
de
vista
hablar
de
independencia
es
otra
cosa
“no
tanto
de
relación
laboral
si
existe
o
no,
como
algo
relacionado
con
la
personalidad
de
cada
uno.
Hay
abogados
internos
muy
independientes
pese
a
que
trabajen
con
consejeros
delegados
muy
poderosos”.
Para
Jiménez-Laiglesia
suele
haber
sin
embargo
una
visión
restrictiva
a
nivel
de
abogado
in
house
del
propio
Legal
Professional
Privilege.
“Tanto
las
autoridades
de
Competencia
como
la
Audiencia
Nacional
cuestionan
que
ciertos
documentos
preparatorios
del
abogado
in
house
tengan
ese
secreto
de
las
comunicaciones
que
tienen
los
documentos
de
un
abogado
externo”.
Sobre
la
futura
armonización
en
Europa
de
esta
cuestión,
este
jurista
espera
que
tenga
niveles
de
protección
tan
elevados
como
en
la
jurisdicción
norteamericana. |