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Hay
que
celebrar
y
reconocer
a
las
buenas
personas
por
sus
actos.
Esta
semana
Fundación
Aranzadi
Lexnova
ha
sido
invitada
a
participar
y
reconocer
el
mérito
de
contribución
social
dentro
de
los
premios
Forty
under
Forty
de
Iberian
lawyers,
concediendo
un
premio
especial.
Para
mí
ha
sido
una
ocasión
fantástica
para
continuar
mi
labor
de
apoyo
y
difusión
de
este
tipo
de
acciones,
y
además
conocer
de
primera
mano
a
muchos
abogados
que
habitualmente
desarrollan
actividades
sociales.
En
esta
oportunidad
todos
los
presentes
en
este
premio
proceden
de
grandes
despachos
internacionales,
que
la
mayoría
se
han
formado
en
países
en
los
que
esta
cultura
está
presente
desde
el
primer
curso
de
universidad,
y
que
la
dirección
de
los
grandes
despachos
en
los
que
trabajan
apoyan
y
promueven
el
trabajo
Pro
Bono
de
sus
abogados.
Pese
a
ello,
esto
no
les
resta
ningún
mérito,
creedme,
son
personas
que
están
sometidas
a un
estrés
feroz
y a
unas
largas
jornadas
de
trabajo
exigente,
y
que
el
poco
tiempo
libre
que
les
queda
lo
reparten
entre
familia,
ocio,
amigos….y
también
para
acudir
a
gente
que
les
necesita,
sin
dudarlo
ni
un
minuto.
Por
eso
y
desde
la
posición
en
la
que
me
encuentro
quiero
reconocer
y
apoyar
públicamente
esta
actitud
solidaria,
ofrecerme
a
ayudar
en
lo
que
pueda
y
buscar
la
manera
de
hacer
que
esta
inquietud
se
acerque
a
los
130.000
abogados
colegiados
en
España
y
los
25.000
en
Portugal,
¿por
qué
no?.
Ahí
está
el
tema,
el
pro
bono
no
es
exclusivo
de
grandes
bufetes,
quiero
insistir
sobre
el
tema,
el
pro
bono
lo
puede
hacer
cualquiera
a
título
personal
o
dentro
de
la
organización
de
su
despacho
como
RSC.
Tampoco
es
necesario
trabajar
con
las
más
conocidas
instituciones
sin
ánimo
de
lucro,
que
puede
ser
cualquier
asociación
de
afectados
nacional,
regional
o
local,
allá
donde
los
derechos
de
las
personas
se
vean
afectados
por
muy
diversas
razones,
enfermedades
raras,
demencias,
desempleo,
personas
mayores,
menores,
hay
muchas
y
muy
necesitadas,
donde
se
necesita
apoyo
legal,
asesoría
de
todo
tipo,
información
de
dónde
dirigirse,
cómo
llegar
a un
abogado
de
justicia
gratuita,
etc.
O
colaborar
con
Institutos
de
enseñanza,
colegios
para
dar
nociones
básicas
de
Derecho
a
los
adolescentes,
sobre
todo
los
de
zonas
marginales,
que
tienen
un
riesgo
de
delincuencia
importante,
en
fin
todo
tipo
de
asociaciones
grandes
y
pequeñas
todas
necesita
de
alguien
que
les
asesore
en
materia
de
Derecho
pero
no
todas
pueden
permitírselo.
Por
dar
un
dato,
sabíais
que
solo
en
España
El
Anuario
del
Tercer
Sector
de
Acción
Social
cifra
las
entidades
en
torno
a
30.000
en
el
año
2010.
La
fuente
es
el
Registro
Nacional
de
Asociaciones,
que
tiene
dadas
de
alta
a
fecha
de
hoy
a
39.957
asociaciones,
a
las
que
habría
que
añadir
las
asociaciones
que
están
registradas
sólo
en
su
correspondiente
comunidad
autónoma.
Y
por
supuesto
habría
que
añadir
las
fundaciones,
las
estatales
y
autonómicas,
para
las
que
no
hay
un
registro
común.
Es
posible
que
una
cifra
razonable
esté
en
torno
a
100.000
entidades.
Está
claro
que
no
todas
necesitan
de
este
tipo
de
colaboración,
y,
es
más,
muchas
habrán
desaparecido,
con
los
recortes,
pero
os
aseguro
que
muchas
otras
y
muy
pequeñas
precisan
vuestra
ayuda.
Y
como
ejemplo
de
cosas
que
se
pueden
hacer
, me
he
limitado
a
transcribir
las
aportaciones
sociales
de
los
abogados
que
han
optado
este
premio,
estas
han
sido
desde
abrir
un
centro
de
Amnistía
Internacional
en
su
Facultad
de
derecho,
a
colaborar
con
ONG´s
en
asesoría
,
colaboración
con
fundación
Benallar
por
la
integración
de
inmigrantes
en
el
Raval
en
Barcelona.
También
se
ha
destacado
el
trabajar
codo
con
codo
con
Cruz
Roja
en
el
asesoramiento
legal,
la
colaboración
continua
con
el
Banco
de
Alimentos
local,
asesoría
en
Fundación
Ciudad
de
la
Alegría
y
Esperanza,
con
Fundación
Profesor
Uría
en
su
programa
de
enseñanza
en
las
escuelas
de
zonas
conflictivas
o en
riesgo
de
exclusión.
Otra
entidad
premiada
ha
sido,
en
el
programa
de
formación
en
prisiones
para
internos
estudiantes
de
derecho
en
la
UNED,
Fundación
DAU
que
básicamente
tiene
un
centro
especial
de
empleo
para
personas
con
enfermedades
mentales,
así
como
para
asesoramiento
de
personas
en
sus
procesos
de
incapacidad
legal,
Um
Pequeno
Gesto”,
que
da
asistencia
a
niños
en
situación
de
abandono
en
la
provincia
Mozambicana
de
Gaza.
Por
su
parte,
Bolsa
de
Valores,
es
un
concepto
donde
se
cruzan
e
intercambian
ofertas
y
demandas
de
voluntariado
para
empresas,
Cadin,
institución
de
afectados
por
síndrome
de
Down,
donde
además
de
dar
asesoría
a
los
afectados
y a
sus
familias,
también
se
asesora
a la
propia
asociación.
Y
así
podría
seguir
con
miles
y
miles
de
asociaciones,
instituciones
sin
ánimo
de
lucro,
fundaciones,
cada
una
por
una
causa,
cada
una
con
los
medios
que
dispone
en
cada
momento,
y
con
distintas
necesidades,
hay
para
todos…
Me
gustaría,
con
permiso,
reproducir
una
reflexión
de
uno
de
estos
abogados.
“En
mi
opinión,
contribuciones
sociales
como
la
mía,
son
obligaciones
de
personas
que
han
tenido
la
suerte
de
tener
una
vida
suficientemente
equilibrada
y
confortable
para
poder
dar
parte
de
su
tiempo
para
ayudar
a
otros…
y
ese
es
mi
caso
y
por
eso
siento
que
ser
reconocido
por
algo
que
no
es
más
que
mi
obligación
,
es
un
exceso
de
generosidad,
estoy
muy
contento
con
esta
distinción,
me
gustaría
citar
a
todas
aquellas
instituciones
con
las
que
he
trabajado,
son
ellas
las
que
merecen
la
distinción
y no
yo.”
Me
quede
impresionada.
Feliz
por
trabajar
en
esto
y
tener
la
oportunidad
de
conocer
a
gente
tan…tan…
buena.
Si
señor
esto
hay
que
decirlo
y
celebrarlo.
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