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No
seré
yo
quién
quite
un
minuto
el
protagonismo
y
sapiencia
en
estos
temas
de
Pro
Bono
a la
gran
Montaña
Benavides,
presidente
de
la
Fundación
Aranzadi
Lexnova
y
bloguera
habitual
de
este
medio
desde
hace
unos
meses
http://goo.gl/bHmnBw
.
Da
gusto
leer
sus
posts
y su
entusiasmo
cuando
habla
del
fenómeno
del
Pro
bono
en
nuestro
país,
aún
en
ciernes.
El
Pro
bono
es
una
realidad
palpable,
emerge
en
nuestro
país
de
forma
lenta
pero
segura;
sin
embargo
los
expertos
no
se
ponen
de
acuerdo
sobre
si
es
conveniente
o no
contar
ese
trabajo
o
acción
hacia
los
propios
medios
de
comunicación.
Sabemos
que
nuestros
abogados
acuden
a
comedores
a
ayudar
a
los
más
desfavorecidos;
que
imparten
asesoramiento
jurídico
gratuito
a
ongs,
asociaciones
y
fundaciones
en
sus
tiempos
de
ocio,
que
alguna
vez
organizan
determinados
eventos
con
carácter
recaudatorio.
Asi
fue
Rock
&
Law
en
sus
tres
ediciones
celebradas
hasta
la
fecha,
la
última
de
julio
del
2012,
http://goo.gl/LPTHsP
un
festival
musical
con
los
propios
abogados
como
improvisados
músicos
cuya
recaudación
iba
a
parar
a
asociaciones
necesitadas.
En
el
lado
de
los
detractores,
se
piensa
que
hacer
marketing
social
no
está
bien
visto.
Y
que
alguien
puede
pensar
que
se
organizan
este
tipo
de
actividades;
mesas
redondas
jornadas,
etc
para
lograr
luego
un
brillo
social
en
los
medios
de
comunicación.
Vamos
que
ser
solidario
y
contarlo
a
los
medios
es
casi
como
una
herejía.
Quizás
sea
por
este
motivo
por
lo
que
las
noticias
relacionadas
con
Pro
Bono
se
cuentan
con
los
dedos
de
la
mano.
No
es
fácil
publicar
informaciones
de
este
tipo
y
los
periodistas
tenemos
que
movernos
mucho
para
lograr
alguna
noticia
de
interés.
Hay
que
acudir
a la
celebración
de
Congresos,
acuerdos
entre
despachos
y
universidades
para
que
los
sujetos
activos
del
Pro
bono
de
nuestro
país
se
hagan
visibles.
Así
lo
hicimos
hace
unos
días
http://goo.gl/3dn0qG
, en
una
de
nuestras
habituales
llamadas
que
hacemos
a
alguna
fuente
informativa
cuando
dimos
con
una
noticia.
Luego
pudimos
tener
el
consentimiento
de
las
partes
y
contar
que
había
en
marcha
un
proyecto
muy
interesante
de
clínica
legal
en
una
Universidad
Española.
Del
lado
que
pensamos
que
este
tipo
de
noticias
hay
que
contarlas
podemos
esgrimir
algunos
argumentos:
Hay
que
ver
el
Pro
bono
como
una
actividad
más
y
destacable
de
los
abogados;
mejor
dícho
es
la
actividad
social
de
los
letrados
por
excelencia,
que
más
entronca
con
la
propia
sociedad.
Si
se
nos
dice
desde
diferentes
instancias,
y no
con
poca
razón
la
verdad,
que
la
abogacía
tiene
un
fin
último
social
y
resulta
que
ese
fin
no
es
comunicable,
esta
paradoja
no
acabamos
de
entenderla
muchos.
En
el
tratamiento
de
cualquier
información
siempre
tiene
que
primar
el
rigor
y la
seriedad.
Hablar
de
Pro
Bono
hay
que
hacerlo
de
forma
natural,
muy
pedagógica
para
que
el
ejemplo
de
los
que
dedican
parte
de
su
tiempo
libre
a
esas
actividades
cale
en
el
resto
de
la
comunidad
jurídica.
Creo
que
hacer
una
comunicación
seria
y
profesional
de
este
tipo
de
noticias
es
conveniente.
No
se
trata
de
vender
nada
y
bien
enfocado
abre
horizontes
que
la
opinión
pública
no
conoce
de
la
abogacía
en
nuestro
país.
Es
más,
creemos
que
puede
generar
un
efecto
contagioso
y
positivo
para
que
otros
letrados
se
sumen
a
este
tipo
de
proyectos
altruistas.
No
sería
la
primera
vez
que
por
el
conocimiento
de
una
actividad
uno
no
hiciera
lo
que
hacen
los
demás.
Si
ha
pasado
en
otros
órdenes
de
la
vida,
en
el
Pro
bono
también
puede
suceder.
No
nos
cabe
duda
Desde
hace
años
venimos
leyendo
noticias
varias
sobre
la
responsabilidad
social
de
las
empresas,
RSC,
y
nadie
pone
el
grito
en
el
cielo
por
conocer
lo
que
hacen
en
esta
materia
solidaria
las
empresas
del
IBEX
35.
Sin
embargo,
cuando
pretendemos
profundizar
en
la
llamada
Responsabilidad
Social
de
la
Abogacia,
una
de
cuyas
manifestaciones
más
claras
es
el
Pro
Bono,
da
la
sensación
que
la
clandestinidad
y el
anonimato
son
valores
elegidos
de
forma
voluntaria.
En
un
momento
tan
complicado
como
el
que
vivimos
donde
la
crisis
profunda
que
vive
nuestro
país
cercena
la
esperanza
e
ilusiones
de
muchas
personas,
no
hay
que
escatimar
de
noticias
ni
ejemplos
solidarios.
La
solidaridad,
bien
entendida,
mueve
a la
gente
y
soluciona
problemas. |