|
Por
segunda
vez
este
año,
he
pasado
unos
días
en
México,
D.F.
En
esta
ocasión
he
participado
en
varias
actividades
organizadas
con
Tirant
lo
Blanch
para
presentar
varios
libros
de
protección
de
datos
personales
en
los
que
soy
autor
o en
los
que
he
participado
como
coautor,
una
entrevista
de
radio
y
una
conferencia.
Puedes
ver
mi
periplo
en
el
Diario
de
un
abogado
emprendedor
en
México
que
Lawyerpress
publicó.
Además,
desde
hace
ya
un
par
de
años
se
han
dado
oportunidades
de
participar
en
proyectos
muy
interesantes
también
en
protección
de
datos
en
un
país
que,
como
alguien
me
dijo,
ya
“me
atrapó”.
Lo
anterior
implica
que,
como
consultor
en
Derecho
de
las
TIC,
y en
particular
con
un
gran
interés
personal
y
profesional
en
protección
de
datos
personales,
intente
estar
al
día
en
novedades,
legislativas
u
otras,
sobre
la
materia.
Es
así
que
recientemente
se
han
producido
tres
novedades
relevantes
en
México.
Se
habla
mucho
últimamente
por
allá
de
una
reforma
de
la
Ley
Federal
de
Protección
de
Datos
Personales
en
Posesión
de
los
Particulares
que
tiene
por
objeto
introducir
la
definición
de
datos
biométricos
como
datos
sensibles
así
como
regular
el
tratamiento
de
datos
biométricos
de
menores;
de
la
consulta
pública
sobre
las
Recomendaciones
en
materia
de
seguridad
de
datos
personales,
y de
la
multa
que
le
han
impuesto
a
una
operadora
de
telecomunicaciones
por
uso
indebido
de
los
números
de
contactos
frecuentes
para
exigir
el
pago
de
servicios
adeudados.
Temas
muy
interesantes
que
han
ocupado
parte
de
mi
tiempo
durante
estos
días
de
visita
a
México.
Y ya
de
regreso
a
Madrid,
no
los
he
perdido
de
vista,
sino
que
siguen
en
mi
radar
como
consultor,
ya
que
algún
potencial
cliente,
e
incluso
cliente,
va a
requerir
alguna
opinión
o
informe
jurídico,
además
de
ser
relevantes
para
publicaciones
e
incluso
este
blog
de
Lawyerpress
en
el
que
poco
a
poco
se
van
sumando
los
posts
sobre
“protección
de
datos
…
sin
fronteras”.
En
materia
de
protección
de
datos
personales
uno
tiene
la
posibilidad
de
desarrollar
una
carrera
profesional
(y
personal)
interesante,
ya
que,
entre
otros,
puedes
ser
abogado,
consultor,
auditor
jurídico
o
profesor.
Además,
cada
uno
de
estos
roles
tienen
la
ventaja
de
ser
acumulativos,
de
manera
que
puedes
configurar
de
modo
interactivo
tu
itinerario.
En
mi
caso
personal,
quizás
la
casualidad
ha
querido
que
este
año
lleve
media
vida,
que
empezó
como
becario,
dedicada
a la
defensa
de
un
derecho
fundamental,
ayudando
a
empresas
y
Administraciones
Públicas
a
cumplir
con
la
normativa
sobre
protección
de
datos,
tanto
con
la
emisión
de
informes
jurídicos,
resolución
de
consultas,
elaboración
de
consultorías,
participación
en
proyectos
de
análisis
de
impactos
de
privacidad,
así
como
el
diseño
y
difusión
de
contenidos
(artículos,
publicaciones,
cursos,
tuits,
posts,
etc.).
Las
posibilidades
son
infinitas
y la
protección
de
datos
personales
sigue
estando
de
moda.
Es
importante
también
mantenerse
actualizado
y
formarse
de
manera
continua.
Ahora,
en
pocos
días,
vuelvo
a la
Universidad,
esta
vez
como
candidato
al
Máster
Universitario
Internacional
en
Protección
de
Datos,
Transparencia
y
Acceso
a la
Información
de
la
Universidad
CEU-San
Pablo
de
Madrid,
sin
descuidar
mi
actividad
profesional
y
avanzando
firmemente
camino
al
Doctorado,
que
es
la
meta.
Queda
claro
que
dedicarse
a la
protección
de
datos
personales,
como
otras
áreas
de
especialización
en
Derecho,
es
para
quienes
quieren
afrontar
un
reto.
“Protección
de
Datos
…
sin
fronteras”
sigue
después
del
viaje
a
México,
planeando
la
próxima
visita,
y
prestando
atención
a
las
novedades
relevantes,
tales
como
la
Conferencia
Mundial
de
APDs
que
tuvo
lugar
en
Varsovia
a
finales
de
septiembre. |